La luna se une al Sol
Día del Eclipse
Estuvimos esta mañana mi hijo David y yo
en un parque viendo el eclipse.
Vino provisto de un cristal gordo, de máscara para soldar.
Y siendo tan negro se veía a su través
sin quemarnos los ojos.
No pudimos fotografiarlo con el móvil, porque
la cámara, no sirve para eso.
Se notaba el eclipse, más que nada, en el ambiente.
Había como una brisa fresca que parecía
un baño de plasma y tambien en los pájaros.
Revoloteaban, con sus parejas, las palomas...
y los de otras especies volaban a su aire
jugueteando, nerviosos, cerca de nosotros.
Mirábamos de vez en cuando con el cristal
y charlábamos.
Percibía mi hijo cómo ese tipo de brisa cambiaba.
No había viento, casi no se movían las hojas...
pero en el rostro y en las manos se notaba.
Recibimos juntos ese reseteo de códigos...
agradeciendo el momento.
Mirábamos hacia el suelo y comentábamos,
cómo se comunicarían las hormigas con las entenas.
Y formaban una cola interminable de ida y vuelta
transitando, como siguiendo órdenes; una, trasportando
alguna vaina de un grano, que era tres veces
más grande que ella.
Toda la vida de la naturaleza simple y compleja
nos rodeaba y producía una calma silenciosa.
Sí, era agradecimiento y lucidez
"por y para comprender"...
todas las cosas cotidianas desde otro ángulo.
El de estar conscientes dentro de un Todo;
difícil de entender, porque le viene grande a la mente
y sólo desde el amor y desde el corazón
se puede más que comprender, vivir el misterio
de estar vivo en este ahora.
Todos los hechos, aunque no se entienden...
se comprenden.
La cabeza y la mente humana entiende muchas cosas...
pero la "chispa" interior es la única que comprende...
porque lo abarca todo, inmersa...
en el Todo que es Dios.
La vida es una experiencia integral del Ser.
Santa Teresa dijo a una cocinera:
"Hermana, Dios anda entre los pucheros"
Y nosotros vimos que está en todo, en el procesionar
de las hormigas, en el ulular de las palomas...
en el volar de las torcaces y...
hasta en una arañita "hilandera" que se descolgaba
desde mi dedo índice con su "sedal" hasta el suelo.
Tal vez para dejarnos el mensaje de que no sabemos nada.
Llegó al suelo y se fue corriendo, a lo que fuera.
Ni sabes cómo llega, ni a donde va; tal
como nos vino a decir a nosotros con su presencia.
Llegamos como la hilandera, flotando unidos
al cordón umbilical de nuestra madre...
llegamos al suelo y nos perdemos
en la confusión y... lo peor:
"En los otros".
Pasamos con la consciencia de:
"Esto es una mierda" al marasmo de
"Vivir destetados de la madre y
en el milagro del Amor de Dios"
El que nos sustenta y nos integra,
según avanzamos en una Sinfonía Magistral
que es el Universo.
Porque ese amor es:
El mesénquima de la vida en la Tierra.
Feliz día del eclipse a todos los lectores.
Son "tiempos interesantes"
https://youtu.be/St6jyEFe5WM?si=NfAP31ysYLcNps9l
Siempre la blanca palidez de la luna hermanándose al Sol
oscureciendo y dejándole cara de Gato
en este marzo 29 de 2025
© GatoFénix

