El Ojo de Polifemo... un otoño pasado.
Podría ser cualquier sitio del pasado...
cualquier zona rural de un pais...
A veces ni te traen recuerdos y son imágenes sordas.
No articulan palabra alguna y ni siquiera sonidos.
Flota en el aire bajo el foco solar como una claridad confusa...
de un no saber...un no decir...un silencio vacío;
como cuando descubres que no eres nadie y te sientes
obligado a estar...pero ya sin algún sentido.
Es el tiempo de los diálogos interiores,
de la confrontación con lo real,
del descubrimiento de una realidad increíble.
No surge ni una palabra como cuando ves
claro, lo que temes y no lo has querido ver.
Miras al suelo al caminar, porque ni el Sol
que brilla en lo alto, te permite ver sombras.
Cegado por una verdad interna que amanece en ti
llorarías como un niño ante la enésima desilusión
al ver claramente su humillación, el ser burlado
y en una realidad incomprensible.
Los ojos del alma también lloran.
Lloran al descubrir lo que temes ver.
Un teatro cochambroso como la vida de otro
con el que no puedes compartir una risa:
sólo... manifestar tu asombro.
Llega otro otoño después de años y vuelves a "ver"
como si fuera cosa de otro, lo que era y creíste tuyo.
Entonces sabes que queda un tiempo duro,
como otros tiempos lo fueron.
Capas de capas como una comedia permanente,
donde el guión es el mismo y sólo cambian
los atuendos, los decorados y el maquillaje.
Hay una angustia en mi, que se da cuando
te ves en un ridículo guión medio escrito
y parte de él improvisado que te descabalga...
del caballo y pasas a ser el labriego que carga
en su espalda a su rucio, por su intrínseca naturaleza.
Todos se burlaran de él.
No saben de compasión, ni de amor...
y mucho menos de comprensión y, no digamos ya..
de compasión o algún atisbo de amor.
No da el tiempo bofetadas a estas alturas.
Es un tiempo de "ver" todo desde la Luz.
Sabes que eso son "pruebas" de que eres amado por Dios.
Que tus experiencias son parte de tu aprendizaje
y parte del aprendizaje de los demás.
No sirve haber sido un "adelantado"...
era otro aprendizaje de que cada uno lleva su guión.
Me cuesta reconocer la existencia del mal, porque
en mi caso, es que no lo comprendo. Pero está,
y los ojos del alma lo "ven" pero...
los otros ojos y los demás sentidos anulan hasta...
las evidencias.
Hay al fondo, y en la superficie,
una incredulidad y una frase:
"Señor, ¿por qué otra vez?
Así desde el Mechinal a mis 2 años.
Y te culpas hasta de tu mejor conducta, porque
ahora sabes que cada uno tiene "sus ojos" y
no son precisamente "los ojos del alma"...porque
han clonado vidas de otros seres que los criaron...
y más que copias, son clones...de ellos.
Los que que estuvieron ahí, o no,
para que yo a mi vez, pudiera aprender:
el desapego, el amor incondicional, la generosidad
y , sobre todo, el servicio...
Aunque todo eso, un observador externo diría...
"Pues no lo veo" y te cobrará la tarifa que sea.
Luego llega hoy y antes de la media noche...
te recoges, haces tus oraciones...
te "empijamas" y piensas que:
"Todo es parabién: Un regalo de Dios"
La vida misma.
© GatoFénix
