¿Alguna vez viste algo y tiempo después...
lo volviste a ver?
Eso nos ocurrió anoche, tras la cena.
Y allí quedamos frente a una taza de manzanilla
y apareció en la tele una vieja película.
Recordábamos alguna cosa de ella,
pero parecía, entonces, algo entretenido;
incluso estúpido y casi "panfletario".
Vimos, entonces, al menos yo,
un film que encasillábamos en "americanada".
Pero fuimos viendo la otra cara de la película,
sintiendo en nosotros, cómo, el paso del tiempo,
desdoblaba las cosas, dejando a un lado...
las imágenes de acontecimientos externos
y cómo se iban entrelazando en una trenza...
donde la apariencia de las cosas, esas casualidades,
desvelaron un personaje con un corazón enorme
que nos hizo llorar, varias veces.
La madre de Forrest, la vecina maltratada
y al final una mujer mayor escuchando
encandilada el relato de Forest.
Estuvimos en silencio.
Hablamos poco.
Palabras sueltas.
Los ojos enrojecidos y la nariz moqueando.
Toda la película era un cúmulo de sucesos...
llenos de la ingenuidad que puede tener un ángel.
Un ser lejos de los otros actores,
que representaban fielmente a la humanidad.
Todo ese transcurrir de vida, solo.
Con esa soledad que rebasa
cualquier circunstancia de su vida.
Sólo hizo el bien...incluso en la guerra...solo.
Había pasado mucho tiempo
desde 1994 hasta 2026...
Un tiempo cargado de experiencias
que nos acercaron al fondo del protagonista.
Ese sufrimiento de ser tan distinto por fuera
y sobre todo por dentro.
Ese amor ingenuo tan puro y real,
que da color a tantísimo dolor en la vida.
Y nos acercó el silencio esa noche.
Cada uno siente sus propios llantos,
esa sensación de "no pertenencia" que te inmoviliza
frente a la realidad real...
siempre incomprendida,
por unos supervivientes.
Pensaba, como hago siempre, en...
"El Árbol de la Vida" y cómo hay seres
que encapsulados en el amor de Dios
caminan hasta por el infierno de la guerra
y por los diversos infiernos de los otros
redimiendo con su sola presencia o sus actos
olvidándose de si ayudando a todos
en cada Sefirot como si estuviera en el "cestillo"
del enorme Globo de Kéter .
Un abrazo enorme a quienes lean esta entrada...
Son tiempos llenos de recogimiento y de Verdad.
No comprender la maldad nos acerca a Forrest
y nos hace sobrevolar la vida "hechos jirones".
Pronto nuestro cuerpo descansará bajo un árbol
como la mamá del hijo de Forrest.
Y seguiremos a l Servicio del Padre...
como "casi" siempre.
© GatoFénix 26/01/2026 España.