El corazón de fuego de un "pabilo".
------------------------------
Nos zarandean las cosas y vivimos
sin vivir en nosotros esperando un respiro.
sin vivir en nosotros esperando un respiro.
No es como Santa Teresa que decía:
"Que muero porque no muero"
Hay un devenir de cosas que nos zarandean...
se palpa en el ambiente y en las personas...
una especie de embotamiento...
como si te miraran sin verte...
como si te escucharan dentro de una caracola
en la que retumban los otros sonidos y, que notas,
que están ajenos al momento: ausentes.
Y tu caminas varado por la calle, a veces,
como pollo sin cabeza, atento a cosas
tan sencillas como no tropezar, o que...
no te pille un coche, o si conduces
totalmente atento a todas las ventanillas.
Ni respiras tranquilo.
Haces...como medias respiraciones
y te andas sosegando tus pensamientos,
dejándolos ir para entrar en esa tranquilidad
que deseas.
Llevo un buen rato obedeciendo órdenes
para poder abrir y llegar a escribir esto.
Que hay que cambiar la contraseña...
"que esta no vale"...y te preguntas
llevo media vida con esto del PC y ahora
¿Qué es lo que se pretende?...
Cuando quieren que todo se haga desde aquí,
por otro lado las directrices sólo incitan
al estrés y a la confusión.
Ya sé que todo es por nuestro bien.
Y la impagable ayuda de "esos otros"
que andan por los atrases como los
nuevos Nefilin, en versión reducida,
pero, con un "fondo de armario" y una maldad
que pudiera "dejar en mantillas a sus ancestros".
Tenía que decirlo, porque llevo unos días
harto complicados y haciendo más kilómetros
que el "baúl de la Celia Gámez".
Sed buenos con vosotros mismos y que no
os falte paciencia y fé, son los tiempos que tocan.
Rezo a Dios y a la Virgen del Monte para que nos ayude.
Que nos ayude en estos tiempos de tribulación...
que nos recuerde que vinimos a esto...
que no desfallezcamos.
Todo esto, de las siglas que no pongo,
es una recreación, en versión actual...
de los tiempos de Noé...
"Al Mal se le ha ido la mano"...
Y comprendo que no lo podaís comprender porque es
in-com-pren-si-ble.
© GatoFénix









