alguien puso ese cuadro o ilustración...
muy acertadamente.
Ayer lo estuve mirando más de una hora.
Y caminé con mi imaginación, o no sé, parte de mi...
se adentraba en esa ventana y paseaba solo
de la mano de mi mismo, como si fuera otro,
saliendo de la "sala" y entando en el entorno
cálido de una tarde cualquiera, sin saber
dónde acaba el camino o cuando acaba
este paseo, que llamamos vida.
Ayer en clase M.E. Sarmiento nos volvió
a mostrar ese "Secreto" para crear el futuro.
De forma natural nuestra cabeza inquieta,
recuerda el pasado o sueña retazos de él,
en un sofrito de cosas viejas, otras nuevas,
y se muestran historias que,
vagamente recordamos, al despertar.
A veces sólo te llegan "hilachas",
que no atinas a tejer, en algo que
puedas construir como una historia.
En esas ando estas mañanas rebuscando
en fragmentos que no acabo de "casar".
Me creí un iluso toda la vida, porque,
sin saber, eso era mi vida...Preparar personas
para este presente, que hace años, era su futuro.
Seguro que me salí del ámbito porque en ese sueño
parece, por los efectos, que me olvidé de mi.
Esa manera estúpida de ser, porque, si era bueno
para mi, pensaba que o era pecado o, peor todavía,
que yo no merecía tal "Gracia".
Muy protegido estuve porque estoy, milagrosamente eso sí:
razonablemente bien y con una felicidad inexplicable.
Primero, porque es sorprendente que siga vivo.
Segundo, que condenado a estar solo
por quien más amabas, haya asumido,
desde el perdón y esa ignorancia supina
que me ha caracterizado siempre, por mi pensamiento:
"Ha de ser por algo".
"Dios sabe lo que hace".
A estas alturas ya no tengo fuerzas para
recordar algo concreto y bueno para mi futuro.
Me pregunto:
¿Cómo puede ser que genere tanto odio?
(Hubo algunas excepciones)
Pero incluso en ellas, en un momento...
un golpe de viento...o en un "mare-moto",
todo fue un naufragar, y hasta me siento como Jonás
en el vientre de aquel enorme pez que lo engulló.
Y tomo su lección como adecuada.
Siempre la música es mi aliada.
Por eso adjunto esta cosa tan linda de Mozart.
Un abrazo a todos los lectores y gracias por su lectura.
© GatoFénix











