Fuego: El transmutador de las cosas.
Una entrada rara en mi blog, pero hay cosas
que no tienen otra poesía...
que la de su autenticidad vital.
Dichosos los que comprendan este "Galimatías"
de entrada que viene a explicar un momento
una etapa un tiempo exterior y tal como
el cuerpo lo interpreta y lo vive.
Cada cambio es una metamorfosis...Sí,
Como la metamorfosis de las mariposas.
En nosotros, no hay alas externas cubiertas
de esas escamas de colores tan bellas,
pero sí hay un cuerpo humano cubierto de piel,
la cual es el mayor órgano que tenemos.
Cada sentimiento se refleja en la piel, cada cambio,
cada encuentro o cada soledad, se queda retratada
en exe órgano tan expuesto a la luz del Sol
a las caricias, a los golpes, las inclemencias del tiempo
y también a los besos y las caricias.
Todo llega en su momento.
Todo llega en su espacio.
Nada sorprende cuando todo lo esperas.
Una vez despierto. Vivir es un milagro.
Para que me entendáis...
como el Gran Teatro del Mundo
con todos los "Efectos Especiales",
que ahora tanto sorprenden.
Vivimos en estas Navidades, intensamente,
Como todas las pasadas hasta ahora...
y como ocurre con los licores, con los años...
se van transformando y aumentan su "grado",
su olor, su aroma y su "buqué".
Todo eso se vive desde dentro, y por eso,
puedes tener trastornos varios en todas partes.
Hay quien se "va de vareta", descompuesto.
El que siente la cabeza que le estalla...
y otros, andan con sueños de pesadilla o insomnios.
Pero todo es un avanzar y la cosa más interesante:
"Un transformarse"...que casi siempre viene
acompañado de algún dolor...de parto.
En diferentes partes del Arbol de la Vida.
Un gran abrazo a todos los que algo han sentido
y por eso les "resuena" de alguna manera estas palabras.

