Amanece...que no es poco
Avena loca en la tarde
A la luz de una vela orando.
La Palabra de Dios...sin palabras audibles.
En este espacio de ahora, compuesta y prendida la vela,
me viene este discurso que será luz
en cada uno de aquellos que lo lleven a su corazón.
Porque no va a ser la mente ni el oido ni los ojos
los que lo lleven a encontrar la semilla.
"La semilla de un grano de mostaza", de la "Parábola"
del Maestro Yeshua, para cuando sea el tiempo...
para cuando "el tiempo conveniente".
Sólo entonces; y no solamente...sino cuando
solo de halles...
se convierte en un espléndido Árbol.
Indudablemente es: El Árbol de la Vida.
Cada palabra con su "gematría"
se hermana o se enfrenta...
con las otras; y también, con los otros.
Con esos que aparentemente son iguales
y en esencia son: opuestos por el vértice.
Una locura "ver" y "vivir" decodificando todo y a todos.
Debería escribir "Otro Quijote" para
librarme del arresto: a mi exclusión;
o a la condena de reclusión.
Son Tiempos de Coplas de ida y vuelta...
Una danza con la "sombra", que existe por la Luz
aunque les pese a todos.
Sin Luz no hay Sombra, porque todo viene de la Luz.
Eso tan sencillo hace que todos seamos tan livianos...
y frágiles como la sombra de una mariposa en vuelo.
Parece pasado el tiempo de las palabras, porque
no queda lugar para la verdad.
Las mentiras son palabras que vuelan sin sombra
porque se desplazan en la noche oscura y eterna,
lejos de cualquier luminaria del Universo.
Todo son elecciones de cada uno: libres o engañados.
Todo es elegido, porque, al fin, todo es pura fantasía,
artificios y encaje de bolillos que entrelazan
los hilos de todas las vidas formando
un precioso encaje.
Ese festón calado es la "tira taquigráfica"
de nuestra historia.
Todas las palabras salen del corazón y al corazón vuelven.
Ellas, que son luz codificada, no las puede "leer"
ninguna inteligencia artificial.
En la comunicación hay tantos planos que sin amor
es imposible conversar.
Es el tiempo de un profundo y sonoro silencio.
Es un amor callado pero "hablador".
Volver a este lugar de donde hemos salido
nos reconstruye absolutamente,
como si tu ser querido
te abraza y desapareces en él.
El otro yo de ti.
Cristo está al llegar...parece imposible, hoy.
Pero os aseguro que así será.
El Cristo dijo que resucitaría y así fue.
Esto que ahora escribo, ya está escrito:
Creed, porque ya es El Tiempo.
El tiempo es: "Ahora".
Abrazos entrañables a mis lectores.
Gracias.
Sí: Las que vosotros tenéis.
© GatoFénix



