Juguete emulando de la época que cuento.
En un campo abandonado, con mucho frío.
Ser como ser el eco del cuento de la Cenicienta.
Vivir en tus carnes la estructura completa
de esta enseñanza, hecha un Cuento.
Oírlo contar a la propia Cenicienta
cuatro veces y media, porque la primera
eran tan pequeño que apenas
podría entender las palabras...
y sin imágenes veías todo como podías
y no podías imaginar ni las cosas reales...
con lo que ayudaba a "ver" todo nebuloso
dentro de una esfera personal
que supongo lejos del origen.
Con la llegada de mi hermano, escuché,
por segunda vez La Cenicienta...
ya vi la trama y lo que pasó.
En la tercera, al llegar mi hermana,
comprendí que una parte era imposible,
porque lo de los ratones y la carroza,
me gusto, pero ya sabía que aquello era ficticio.
En muy poco tiempo me llegaron informaciones,
que mi abuela murió cuando mi madre
era muy pequeña y mi abuelo se casó nuevamente.
Ahí al escucharlo de nuevo, cada vez,
empezaba a ver que mi madre fue la Cenicienta.
No se lo dije a nadie, yo tenía 8 años
y lo veía, casi todo, de otra manera.
Luego poco a poco iba entendiendo
pero no del todo.
Luego, muy lentamente, porque el tiempo, hay veces
que parece que nada se mueve y otras
se pasan las hojas de los días muy deprisa.
Todo va siempre, al ritmo incomprensible por entonces...
de nuestra propia alma.
Hoy veo que no descubrí nada nuevo.
Maria Elena Sarmiento lo cuenta magistralmente.
Poco queda por añadir, excepto que yo asumí ese papel.
Sería una herencia genética o lo que fuera pero...
Esa realidad hace que escriba cosas así
para demostrar que la vida es lo que es...
y que vivimos para experimentar o "crecer" para ser...
no se sabe qué, ni cuando, aunque ahora mismo,
como los que me leéis gentilmente,
tomamos conciencia y salimos de esta simulación,
tan bien montada, desde tiempos inmemoriales;
básicamente por los más oscuros, que al fin y al cabo
son de la misma procedencia, que nosotros, pero
en este Gran Teatro Circo del Mundo Mundial,
hacen de malos malísimos.
Lo peor es cuando se lo toman tan en serio
que creen que ellos son "de otra pasta" y que están
desempeñando un "papel" , un ROL, aunque sean
el Rolls-Royce del momento,...
Efímero momentazo este.
Un enorme abrazo a quienes
hayan tenido la gentileza de leer.
© GatoFénix

