A la luz de una velita
En la Sombra de esta "noche negra
como la pez"
Esta noche del 28 de Abril 2025 es
La primera tarde-noche que vamos a pasar sin luz eléctrica y
sin todo lo que ello conlleva:
No hay internet, ni comunicaciones, si no son en persona.
Son las 21:00 y comienzo a escribir para luego
pasarlo al
Blog (cuando pueda).
Hoy de madrugada, ya amaneciendo, sufrí un ataque energético
del que a estas horas, sólo recuerdo algunos detalles.
Se trataba de un hombre que aparentaba ser, ”buena gente”
y que, al poco, se descubrió que era muy malo.
Quería engañarme en algo de dinero, pero eso
sólo era el
principio...
Cuando fui consciente,
pedí Ayuda a los Ángeles y Maestros
Ascendidos...
Y quedó neutralizado.
A pesar de ello...fue un enfrentamiento
“sordo” pero muy intenso.
No recuerdo muchos en mi vida de ese "calibre".
Me desperté totalmente,
y entonces recordaba algo, pero ahora,
ya no puedo precisar.
Pero sí, que desperté súbitamente
y quedé totalmente lúcido al instante.
Curioso que este apagón
afectara principalmente a hospitales
y Centros de Emergencia…
Ahora...
En estos momentos
escribo a la luz de una velita para
dejar constancia escrita de esta situación:
España 29 de abril de 2015.
Estamos, todo el sur de Europa, parece,
sin Luz eléctrica y si
internet.
Ya pensaba que pudieran ser lo 3 días de oscuridad,
profetizados.
Ha sido enterrado el último Papa,
del que no comentaré nada.
Y la situación de España está muy parecida
a como lo estaba en
1936.
Hay, y se nota,
Fuerzas Oscuras que están librando
su última
batalla.
La humanidad de mi entorno,
denota ansiedad y miedo,
pero no se comenta nada. Nada más
que las consecuencias materiales que esto supone:
Que los congeladores no refrigeren y se
descongele
todo el contenido, con la pérdida de echarse todo a perder.
Es todo, una pérdida de dinero a nivel particular
y comercial.
Dolor y miseria provocada por seres "desalmados"
Sí, sin alma. O con ella negra como la pez.
Siempre hay alguien que se beneficia.
Aunque ese "beneficio" provenga del sufrimiento.
Del dolor y la muerte de los que somos: "nadie".
Unos vasallos sin más derechos que ser:
carne de cañón, en esta guerra...
del Fin de los Tiempos
Sólo se puede confiar en Dios.
En ese Padre Madre Dios
junto a Sus Fuerzas Angélicas,
Arcangélicas...
Y en todos los Maestros que nos acompañan
en este Planeta y en esta encarnación.
Son tiempos de incertidumbre.
Como aquellos que guarda mi memoria:
Ellos me vienen de mi primera infancia.
Tiempos que parecen que siempre están ahí,
como flotando, como yendo y viniendo.
Ellos me recordaban relatos de tiempos muy anteriores.
En esos en los contaba mi padre
que estaba en la Guerra Civil, de España.
Hizo, campaña tras campaña, un recorrido desde:
Albacete, Jaén, Badajoz, Toledo, Madrid,
Guadalajara, la Rioja, Zaragoza...
hasta terminar en Barcelona, donde fue acogido
en una casa, y gracias a la propaganda
de la Radio, se entregó.
Lo engañaron, como ahora, porque decían que
quienes no tuvieran delitos serían dejados ir libremente
a sus casas.
Pero fue apresado y llevado a un "Penal" en Barcelona
y luego trasladado a otro Penal en Alicante.
Mis hermanos no creo que recuerden nada de esos relatos...
Pero yo, que soy el mayor, lo tengo muy presente
y si digo lo que
digo…Es por un conocimiento...
y una sensación recurrente esta noche,
que es tan afín a la noche en la que me lo contó mi padre.
Todo esto lo reforzaba mi madre contando,
cómo en su casa, en el patio...
Oía, día tras día, tarde tras tarde…
el sonido de los aviones sobre su cabeza;
y el de las bombas arrojadas por ellos
en Motilla del Palancar (Cuenca) y en los alrededores.
Tanto miedo vivieron, todos,
que al contarlo algunas veces, muy pocas,
yo lo sentía como si yo lo viviera y callaba,
pero lo “veía”.
Recuerdo especialmente en una tormenta que se fue la luz.
Y allí subidos en la cama de mis padres
liados en mantas, con el ruido de los truenos
y las chispas eléctricas, que se veían tras la ventana,
más el
aguacero, apedreando las tejas…
Configuraba un escenario que esta noche
llena de oscuridad y de ausencias, revive.
Y solo, conmigo mismo, evoco aquello
y lo siento como si fuera próximo...
un anuncio recurrente de la inseguridad
con políticos sin conciencia...
y sin otro "dios" que el dinero y el poder.
La misma sensación de abandono ante la "fortuna"
del infortunio y "suerte", en nuestra
insignificancia e impotencia…
Tal como ahora, que sin ser bombardeados,
sabemos de la misma insignificancia de entonces ante
los omnipotentes “des-almados” (textualmente)
que detentan el Poder en el Mundo.
Ahora sí estoy totalmente solo.
Una soledad humana agravada por sensaciones de ataque
en varios planos.
Una soledad humana sin posibilidad alguna de comunicación.
Queda un espacio vacío en el entorno, y llega…
hasta los confines de la Tierra.
Es la sensación, tal vez peor, que la de estar muerto.
La Luz de la pequeña linterna de mi izquierda…
hace guiños: Baja y sube su intensidad…
y al otro lado una pequeña vela que apenas alcanza
a dejar un resplandor titilante como si
respirara conmigo,
mientras separa a los objetos de su sombra tenue.
La noche ya ha caído tras la ventana y como no hay Luna
no se puede distinguir la pared ni las tejas que la coronan.
Hace tiempo que los últimos pájaros se fueron
del alfeizar de la ventana y dejaron
el cuenco vacío del arroz de la Providencia.
Hoy no podré trabajar en el PC.
Tengo varias cosas a medias y otras
que tengo que dejar Pendientes…para mañana,
cuando venga la luz del día.
Quedan otras postergadas hasta que venga la luz eléctrica
y la conexión a Internet...
para estudiar, sobre todo.
Y luego también, poder recibir los saludos
y los afectos lejanos de cualquier parte
de este mundo mundial que… de ser tan chico,
pasa a ser inabarcable cuando no hay Luz
(de la una: humana y de la Otra: Divina)
Aunque esta última, a veces es más intensa
porque nos
convierte en una antorcha viviente
para los otros:
En el nombre de Yeshúa o Jesús.
Y en esta noche negra:
Un abrazo de Luz a mis lectores
© GatoFénix

