Virgen del Monte en procesión.
Bolaños de Calatrava
Caprichos de la luz envuelta en el "Amor de una terapia"
"¡Mecachis! en la mar salá".
Esa era la imprecación, "la palabrota"
más fuerte que le escuche a mi madre.(q.e.p.d.)
Ante cualquier chasco o contrariedad de la vida:
Te caías al suelo y venías llorando...
Te habías hecho "pupa en un dedo"...
Cualquier infortunio se arreglaba con:
¡Mecachis en la mar salá!
No escuchamos tacos y mucho menos blasfemias
hasta que llegó esa adolescencia y su vida de pandilla.
Y me dije, recordando la infancia:
Pero ¿si ella no había visto el mar hasta que se casó?
Que dijo que fueron a Palma de Mallorca de "viaje de novios"...
Y nací a los nueve meses justos.
Me siento en deuda con el mar...
Me pilla lejos y llevo años sin envolverme en él.
En él, cuando te introduces triste...En tus cosas;
puedes llorar tranquilo, porque nadie lo nota.
Y te agachas... y dejas que te meza en su cuna.
Y ves la arena y los minúsculos peces
acariciando tus pies.
A ese mar, nuestra madre...la de todos
hice estos versos que ahora encontré
en algún rincón de mi PC.
La Mar
Ella es la mar de hermosa.
Ella, la bella,
la inquieta y juguetona,
la del traje de espumas.
Húmeda y sensual,
fría y caliente,
la mar...
la infinita fuente
de vidas revividas.
Un beso en los párpados dormidos;
un vaivén de cuerpo abandonado
sobre un lecho de arena blanca y fina
cubierto con los tibios
encajes de bolillos
que tejen el agua y el tiempo
en cada ola.
Ella es la mar de hermosa.
La que vacía tu escultura
sobre esta cuna de sol
y por las noches, luna.
Recordar los recuerdos
de lo que no ha pasado...
es, venir de lo que nunca fuimos.
Porque tu ser y en él tu nombre
con los suspiros que guardas en tu bodega,
andan rolando, en tu ausencia, los vientos
hacia poniente, sobre la mar...
cuando eres la mar de hermosa.
Ella, la bella,
la inquieta y juguetona,
la del traje de espumas.
Húmeda y sensual,
fría y caliente,
la mar...
la infinita fuente
de vidas revividas.
Un beso en los párpados dormidos;
un vaivén de cuerpo abandonado
sobre un lecho de arena blanca y fina
cubierto con los tibios
encajes de bolillos
que tejen el agua y el tiempo
en cada ola.
Ella es la mar de hermosa.
La que vacía tu escultura
sobre esta cuna de sol
y por las noches, luna.
Recordar los recuerdos
de lo que no ha pasado...
es, venir de lo que nunca fuimos.
Porque tu ser y en él tu nombre
con los suspiros que guardas en tu bodega,
andan rolando, en tu ausencia, los vientos
hacia poniente, sobre la mar...
cuando eres la mar de hermosa.
©GatoFénix
Que os abraza lejos del mar físico
y fuera del mar político.
Solo dentro de esa Infinitud de Dios,
lo cual es "muy chocante" (que diría mi madre)
en donde estamos todos, pero las distracciones,
han ganado el "relato"...
Han sabido exaltar los sentidos y hasta
la Mar océana han prostituido
con todas sus mercachiflerías (también de mi madre)
lejos de amar...
Sólo hay que "amar y haz lo que quieras".
Dijo S. Agustín de Hipona
Dadle un like a esta obra tan linda y tan adecuada.Gracias


