Antes de amanecer hoy veo desde mi balcón:
El gatito, frente a mi casa, La Luna en el cielo y
cuando compré en Correas, un pequeño caracol
subido en una hoja de espinaca.
Era un día lleno de cosas, casi como todos,
pero esta vez, dentro de mi casa haciendo
limpiezas y reparaciones o sustituciones.
Era una tarea que comenzó justo
a la hora que marcaban el gato y la Luna.
Era una madrugada con mucho frío y con viento...
pero no tenía nada que ver con ese Febrero.
Andábamos despacito ese 1956.
Era un invierno duro, pero normal.
Porque lo normal ya sabía que era eso: Duro.
Cuando miré desde la ventana de la cocina.
Toda la plaza con su olmo en el centro estaba blanco.
Desde arriba se veía un espectáculo precioso.
El olmo cargado de nieve parecía una imaginación
de Dios concretada es aquello tan bello e indescriptible.
que me dejó la boca abierta sólo exclamando: "Oh" ...
pero una exclamación suave...de admiración ante la belleza.
Detrás del olmo habia una hilera de casas
que con las otras tres formaban la Plaza de Zafrilla.
Los tejados eran una postal de Navidad de las de antes.
Se habían formado desde el tejado hasta el suelo
como estalactitas de cristal, del grosos de mi puño
de niño, que en junio cumpliría cinco añitos.
Ya sabía leer y estaba comenzando a escribir
en un cuadernito pequeño, con pluma de mojar
en un tintero con la tinta Fix.
Al bajar a la puerta de la calle, vi que la nieve
ya me llegaba a la rodillita y seguían cayendo copos
casi como el centro de la palma de mi manita.
La mamá nos puso guantes, pero creo que
sólo estaba yo. No recuerdo a otro hermano
que nació diecinueve meses después de mi.
Me quedé un buen rato en la puerta de casa.
Estaba extasiado y entumecido...hasta que
un grito de mi madre que hizo volver a la realidad.
La nieve siguió cayendo muchos días...
Los mayores hicieron como sendas para poder
ir de una casa a otra.
Para ir a la tiende de enfrente que vendía
turrón en las fiestas o los domingos...
para ir al casino del Tío Mahoma, a la derecha,
donde tambien se vendías algunas cosas
y en la bodega vino tinto que lo traían en
pellejos y más tarde en garrafas de cristal
como dentro de una cesta de mimbre.
Yo como era el mayor, ejercía de eso:
del que iba a hacer los recados.
Todo ese mes nevando terminó transformando
los caminos en casi túneles, porque
para mi altura hacía que no viera por encima
de la nieve.
No había luz eléctrica muchos días
y mi padre compró una lámpara de carburo.
Un día dios nos salvó, porque yo recuerdo
aquel dolor y las nauseas, porque de alguna manera
aquella industria y el despiste de algo
de mi padre, que no tapó o lo que fuera,
El caso es que ya entonces viví de milagro...
por primera vez en mi corta vida.
Fue un mes de febrero que no he olvidado
a pesar de hacer tantos años.
Algunos seguimos siendo toda la vida:
supervivientes, pero sin aspavientos.
Como si eso de no morir en tantas ocasiones
viniera en el contrato...y como si lo supieras.
Era otra manera de vivir.
Como si hubieras comprimido
el sentimiento de vivir tanto que...
te asombrabas del asombro de los otros,
porque veías la muerte casi todos los días
y de mil maneras: hambre, sed, frío y una soledad
que se te cose a los pies como la sombra
a Peter Pan.
Todo lo sigues viendo como un cuento.
Si has leído mucho mucho y de todo...
cada personaje de un cuento o de una historia
lo ves tan al lado que te impregnas y casi
parece que muchas cosas las ves tan naturales
que es como si las hubieras vivido,
y por eso sabes que eres muy distinto:
por dentro y por fuera...y dices "está bien".
Y juntas desde que te quitaron la anginas,
yendo sólo al Hospital...
hasta pasar los dias y las noches de hospital
y de post-operatorio...
solo, con Dios y sus Ángeles...
juntando la nevada de aquel invierno
con todos los inviernos
como este mismo, donde sólo queda:
el viento, el frío, la luna, un gato callejero...
hasta asemejarnos a ese pequeño caracol
sobre la hoja de espinacas...
viviendo.
Sencillamente viviendo en silencio y
solo.
Abrazos a quienes lleguen a esta entrada de este
GatoFénix que es como es por y para todo
lo que cuento...para mayor Gloria de Dios.
Siempre.
© GatoFénix 2026 por Febrero.
https://www.youtube.com/watch?v=6YckwiLjs2A



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si es constructivo lo que piensas: Adelante. Como si fuera para ti.