Todo rezuma sabiduría de Amor
Es fácil entrar, a través de la Verdad...
La verdad de un abrazo de Jesús...
del que somos hijos y hermanos...
Nos lo dice, esta tarde, el corazón, que es
esa parte del alma, que juega en "dos ligas".
Son los duendes del "Pom-Pom",
como los bauticé una vez, cuando sentí
con mi mano en el pecho de mi hija,
cuando se tranquilizó después de una noche
en que descubrí la verdad dolorosa
de que su madre, la destetó, así por las malas,
sin más explicación que se lo había dicho "nosequien".
Viví la impotencia de ser hombre.
Ninguno puede obligar a hacer lo que no nace.
Mi amargura en la otra habitación...
con el corazón, no "partío" desgarrado...
sin posible reparación.
Porque estoy...estoy tardando veintiocho años.
Era esta fecha en el 98,
(con lo malo que soy para recordar...)
Y eso no se me olvida, porque era yo mismo
el que estaba llorando, como llora una niña de meses,
cuando se muere de hambre y de abandono...
a partes iguales.
Luego...
cuando a la siguiente noche volví a la cama,
Ella me agarraba un dedo de mi mano...
y así se dormía, como si yo fuera
ese nuevo cordón umbilical que la haría seguir...
seguir creciendo, y seguir viviendo.
Después, al mes, seguir adelante riendo
como si hubiera olvidado.
Yo sé que no. Porque "eso", daña el alma
y ahí, todo, luego te deja cautivo y deteriorado
en alguna pequeña cosa, que luego vuelve...
y luego, más adelante...
en ese después que es la adolescencia;
y que pasan cosas a las que los psicólogos
buscan nombres, para así, ratificar la superioridad
de la mente sobre "la razón de ser" que indudablemente
es el corazón...
y resulta que: sólo en la sincronía con la vibración de corazón,
que es amor Crístico, puede la mente hacer su parte:
necesaria y complementaria, para vivir aquí,
con este cuerpo, en esta Tierra.
Sólo leer unas páginas del libro de Maria Elena,
me han traído estas heridas. Heridas que
nunca supe que tendría que vivirlas.
("El velo de El Olvido")
No pude hacer nada... luego.
Cuando la Verdad de verdad salta a la cara.
Hecha añicos como un cristal.
Te hiere la piel de la mirada, porque
eres salpicado por esas basuras y detritus
del Dragón del Planeta Gris.
Seguro que más adelante mi Ser leerá, con espanto,
esas invasiones que vamos soportando
desde la salida de nuestro "Paraíso".
La Gran Cagada...y al mismo tiempo,
el Ingenio de Dios...
Una bendición, para experimentar en Maljut,
y desde el sótano, luego las demás Sefirots.
Todas esas esferas para que, el malabarista interior
que somos, se entrene y luego se exhiba
en este Circo Romano del Nerón de turno y que
luego más adelante fue: La Plaza de Toros,
donde se magnifica, con ese espectáculo:
La escena. La tragedia...Las pasiones y
que a veces es, una grotesca Charlotada con bufones,
y otras, un espectáculo, tiránico con un toro
con los cuernos afeitados y un torero,
que (a pesar de ese engaño y otros engaños)
, se juega la vida...por la fama, el dinero o las mujeres:
"El Mundo sin ir más lejos".
Otro sin ánimo de hacer florituras, directamente
montan una guerra tras otra y luego
la retransmiten por todos los medios
barnizándola de ideologías, de religiones,
de Belcebús diversos y hasta de supuestos dioses
que son todos descendientes de aquel Ángel,
el más hermoso y perfecto
que se reveló rebelándose a Dios
por soberbia.
A veces mirarse en el espejo de los otros;
con el reflejo de él, que son sus palabras...
caemos en el vacío del Ser,
porque anulamos nuestro Corazón.
Él te dice la Verdad porque es la Chispita
de Dios, nuestra Esencia.
Lo demás es un destete cruel que nos aleja
de la teta que nos alimenta...luego
viene el sucedáneo del dedo que la hizo
saber que "no sólo de pan vive el hombre".
Todo es de agradecer.
Y hasta en el silencio de un punto.
Hay agradecimiento, porque es el momento de respirar,
para seguir adelante en este planeta-escuela
convertido en letrina por quienes no tuvieron la suerte
de romper esa klipá que los ha dejado para ir rodando
por las letrinas de un cuartel o de unas saunas...
llenas de espectros que se creen Dioses...
porque así los fabricó su madre carnal
y un padre ausente.
(A veces:... "porque no hay de otra")
Gracias por su lectura.
© GatoFénix



