Para que se establezca una comunicación exitosa ha de haber
un sentimiento de afecto, en el nivel que sea,
en el Emisor y en el Receptor.
Si escribo, es como una necesidad de hablar conmigo,
sobre diferentes asuntos o cosas, y
pintar de alguna manera
lo que veo,
lo que siento;
lo que pienso de lo que veo o de lo que siento...
como si tuviera la obligación de hacerlo.
Con el conocimiento,
de que es un mensaje en una botella;
de alguien que el mar lo siente enorme,
pero a la vez es
el mar mismo
- porque dentro de uno yo es que me pierdo -
Y cuando escribo para mi, sin alguna esperanza de nada,
resulta que,
alguien va y lo lee...
se queda callado unos instantes...
respira hondo, espira despacio, como si expirara;
levanta la vista y sin ver a nadie fuera; se ve en sus propias entrañas...
y piensa, a veces hasta en voz alta:
"¡Coño! Otro hermano".
Y casi se sonríe porque en ese momento
se da cuenta que no está loco, aunque el mundo es un disparate
que no entra en cabeza de casi nadie y por eso..
anda con doctrinas, de toda calaña y,
hasta lo que llaman "ciencia",
es una patraña llena de trileros.
Pero ellos no escriben.
Ellos, los otros,
tienen Consejeros....
Y nosotros a remar y con barbijo.
© GatoFénix
Seguir escribiendo hasta que no tenga cuerpo para hacerlo. Aquí, en esta Tierra, es lo que toca porque el cuerpo no es salvable de ninguna manera, porque es un vehículo propio del terreno.
ResponderEliminar