© GatoFénix - Envuelto en aires otoñales
(08-10-2010)
Envuelto en aires de poniente,
como en volandas,
anduve buscando el otoño
pero, los "grandes almacenes" de Gaia,
ya estaban de inventario.
Algunas etiquetas amarillas,
al llegar a Cuenca,
en las alturas de los chopos
de la ribera derecha del Júcar.
Hasta allí...
un entrar en los pensamientos
para viajar sobre un sueño,
increíble pero cierto,
que es mi moto.
Me gustaría , pero no puedo
contagiarte mejor la sensación de ser,
de sentir y volar en un túnel
como encapsulado,
totalmente despierto,
con cara feliz de bobo.
Escaneando con los ojos cada instante,
escrutando el horizonte que me llega
y percibiéndolo todo...
viniendo o yéndose
a gran velocidad.
Con su mejor azul zafiro radiante, el cielo
tuvo, colgadas, todo el viaje,
varios trenes de nubes,
nubes de algodón por cierto,
nácar y cielo,
superpuestas 3D en vivo,
moviéndose hacia el Norte,
parsimoniosamente, en apariencia,
- que luego vete tú a saber.
Las lindes están cubiertas de los,
hasta hace poco,
erguidos girasoles y que ahora
son siervos de cabeza gacha,
a nuestro paso, como en el cuento
de "El gato con botas",
mientras transita las tierras
del inventado Marqués de Carabás,
- que no hubo gato heredado más rentable
en la historia de las historias.
Así, calzado con "las botas de siete leguas"
he llegado hasta el Puente de San Antón
y he vuelto a casa pensando:
A veces la vida es como si no pasara
y todo, en tu otoño, pasa ya demasiado deprisa.
© GatoFénix
Puente de San Antón
Ribera del río Júcar
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si es constructivo lo que piensas: Adelante. Como si fuera para ti.