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04 abril 2022

200 - Ahora...Nunc (en latín)


Ahora, es un lugar sin tiempo.
ahora es Nunc en latín, que curioso.
como si ahora y nunc-a fuera lo mismo.
despejemos la ecuación: n-a
¿Qué puede ser  a si lo restamos de ahora?

¿En qué queda "ahora" sin "a"?
En nada. el ahora no existe...
sin "a".
¡Cuaántos "ahoras" perdidos!
Sin saber por qué.
Tenemos esa experiencia ¿verdad?.
Y aunque sea difícil lo voy a intentar dibujar.
Todos "los ahora" son nuestra vida.
En el fondo de este ahora
sólo existe amor.
Esa es la "a"
y ese Amor es Dios.
Tan diminuto
 como imprescindible para crear
el: NUNC
Nuestro ahora.
Todos "los ahoras" que son uno,
porque es el presente: un regalo
de nuestro Padre-Madre-Dios.
Puede parecer tan elevado como sencillo
que no; simple.
Nuestra simpleza es la confusión inducida
por mentes de mucho poderío,
que no son "amigables".
Gentes que nos rodean todos los días
o, no sabemos  que estén, 
tan interesados, en el devenir del Presente.
Y así... miles de siglos...
desde el Principio.
Un Principio de muchos principios.
Un Principio interminable... de nada.
Porque si no hay Amor...
no puede haber
ningún Ahora
Nunc(-A)...
Nunca.
Un gran Abrazo
A+brazos+ mi corazón, para ti 
(porque en ese espacio que tú eres)
se contiene Todo...
Porque, créeme, 
no ocupamos casi nada.
Ámate.
Nos contenemos en un hermoso abrazo.

Luminoso 3 de Abril de hogaño (hoc anno) , 
sin esperar nada,
porque decido ser: 
Uno con el Todo.

© GatoFénix (Et nunc et semper)




 

03 abril 2022

199 - Zafrilla I-II "Vicente y la llave del cura"

Ahí se encontraba la escuela.

Publicado el 05-08-2014 20:47

Un día apareció el cura por la clase.
Entraba pocas veces, que yo recuerde.
Todos nos pusimos en pie.
Llevaba una sotana negra
bajo la cual
asomaba un poco la vuelta de los pantalones,
los calcetines negros y los zapatos también negros,
de punta redonda.
Intercambió unas palabras con mi padre;
dijo que nos sentáramos y arrancó a hablar.
Estaba de lado, a su espalda la puerta,
a su derecha el maestro tras la mesa
y a su izquierda, nosotros.
Desde el principio, los más pequeños,
éramos inexistentes, la cosa era para los mayores.
Se oían volar las moscas,
y me fijaba como subían y bajaban
la fila de botones que caían sobre su barriga.
Gesticulaba y levantaba la voz.
Estaba muy enfadado.
Vino a contar que en la clase se encontraba
el que había robado unas manzanas de un árbol.
Sermoneó sobre el acto de robar
y acusaba a todos mientras miraba a alguno.
Él sospechaba de un alumno, de los mayores,
o tal vez lo supiera desde el principio,
o puede que lo fuera concretando mientras
nos echaba aquella "filípica".
Lo cierto es que al fin llamó a Vicente.
Vicente salió de las primeras mesas
cabizbajo y compungido.
Todos éramos pobres, eran tiempos de esos
que no se olvidan y que nos hacen ser agrios todavía
con los que alegremente llaman a las revueltas
incluso mencionan la guillotina o la guerra;
siempre es para ellos una "guerra justa"
casi inevitable porque tienen libertad.
Y la tienen pero, a partes iguales, tienen,
ignorancia y maldad;
porque no han pasado hambre.
Nosotros, como Vicente, no sabíamos
lo que era el postre en la comida.
Veíamos una manzana o una nueces
o algún "pero enano" o moras
o bayas rojas de los arbustos.
Y esa cosa de verde, que surgía abrazada por los sépalos,
una vez perdidos los cinco pétalos, 
y que llamábamos panecillos,
 nos la comíamos por pura hambre; 
esas plantas que crecen
 en los lomos de los cauces de las regueras,
o en los arriates donde crecían las malvas.
Vicente estaba temeroso y cabizbajo agachado...
No sé si se saltó una tapia y cogió una manzana
lo cierto es que así lo daba por hecho el cura
y encarándose con él le dijo de todo,
y no contento, le golpeó la espalda
con la enorme llave de la iglesia
mientras Vicente se agachaba y se protegía con las manos.
Mi padre estaba descompuesto, sorprendido
y vi cómo Vicente empezó a sangrarle,
no recuerdo si la nariz o si era que sangraba por la boca
dejando hasta la puerta unas salpicaduras según salía.
Yo estaba sobrecogido de espanto.
Tal vez recordé cuando sangró mi hermano Fernando,
al caer por las escaleras...
y que me llevé las culpas, los alpargatazos y el castigo
en el cuarto de las patatas; por no cuidarlo bien.

Era aquel cura D. Román Sarrión Plaza;
el mismo que, bautizó a mi tercer hermano,
(no se si en una tarde noche de coñac
o por pura tontería de él y de mi padre)
Lo bautizaron con todos estos nombres: 
Jesús Melchor, Garpar y Baltasar,
más luego, los apellidos.
Y se quedaron tan frescos, y mi madre con un disgusto...
Pues así reza en su Documento Nacional de Identidad.

Tampoco olvido a Vicente y eso que desde
aquel día no volvió a pisar la escuela;
y lo veo muy normal, porque yo
hubiera hecho lo mismo
en su caso.

© GatoFénix

Estos son los Olmos.


Zafrilla  (Continuación y apéndice)
Publicado el 11-09-2014 13:08

Hay dos olmos a la entrada del Zafrilla
que tiene mi edad aproximadamente.
Los plantaron mis padres: uno mi padre con los alumnos de la escuela, 
y el otro mi madre con las alumnas.


esos que están con él en la foto de blanco y negro.
Plantó dos árboles, tuvo cinco hijos y le faltó escribir un libro,
aunque todo lo llevaba en la cabeza.
Por eso, en su memoria, tengo la obligación moral
de dejar constancia de sus enseñanzas
y parte de su historia porque son las raices de la mía
y de la de algunos de vosotros..(refiriéndome a sus alumnos)

© GatoFénix
Fotografia que tomé en Zafrilla cuando fui de visita.


PD: Debo añadir que dos días después empezaba la Feria y un insigne hijo de Cañete hizo el pregón.
Lo encontré colgado en el Facebook, por el mismo sujeto que me borró un mensaje aclaratorio de otro anterior, porque debe ser el "puto amo".
En ese Pregón aparece una referencia a mis padres.
Ambos, después de once años de trabajo de maestros en aquella aldea,
y en aquellas condiciones, son mencionados como:... "mi madre hacía la comida" y mi padre (no he encontrado el significado de lo que le llama)
pero suena a insulto, por lo que parece que viene de entonces todavía el odio.

Ya, ni muerto respetan ni honran su memoria la gentuza.
Este "insigne pregonero", no me ha contestado al correo que puse en su página.
Le he dado unos días pero debe ser que se tiene que asesorar o solicitar del argumentario de los de siempre si debe responder.
Él no sabe nada de mi padre, porque no estuvo allí.
Todo se lo han contado, como se hace en estos días con la Historia, con todas las historias.
Y se oculta aquello que no conviene que se conozca,
o se queman documentos que los pueden inculpar.
No creo que hayan dejado documentos de aquella época.
Ni, si hubo una denuncia a los que mandaban entonces por algún "tejemaneje".
Sólo sé que a raíz de aquello que no existirá, aquel año (1955) les dieron a cada vecino 500 pts. de una tala.
Era muchísimo dinero para entonces y digo yo
 ¿Cómo no se contó eso en el pregón de este "insigne pregonero"?
¿ Y por qué ese año se pago esa cantidad y nunca antes, y que yo sepa, nunca después?
Claro, había pocas personas que supieran escribir y ya no digo redactar algo.
Tal vez ni se atrevieran a hablar.
Y digo yo ¿ cómo puede ser que las historias se repitan y manden los que mandaban y seamos los perdedores siempre los mismos?
Lástima de gentes que siguen o ignorantes o acobardados.

Tengo pendientes un par de visitas, de agradecimiento y de cariño.
Quería hacer unas fotos a mi antigua casa, pero ya me han dicho que no queda nada de ella;
 pero cuando no quede nadie de quienes nos quisieron ¿para qué ir?.
Así son las cosas.
Tercas como ellas solas, que diría un manchego.
Un manojo de vividores que flotan en cualquier sustancia y circunstancia.
Trabajan de "mamporreros" en cualquier régimen político.
"Hacen a pluma y a pelo", se dice.
Son ellos los que hacen que este y otros pueblos maravillosos, 
se vayan consumiendo en la miseria que transmiten, hasta desaparecer, 
para luego reaparecer con otra identidad que nada tiene que ver con su esencia.
Un parque temático.
También menciona, "el insigne cohete", en su Pregón, 
a mi amigo Eloy, para decir de él "que no sacó ni el Certificado de Escolaridad".

Yo no lo sé, porque me fui antes de que terminara el periodo escolar, 
pero puedo decir que me encantaría abrazarlo porque su corazón era de "Doctor Honoris Causa en Humanidad y Generosidad".
Qué le vamos a hacer, 
parece que todo vale para arrancar unas risas al respetable. Tipo Wayoming
Pero mira por donde esto que escribo lo leen hasta en Estados Unidos y el México y en Argentina y en Europa...
Y sé que no les va a caer bien este: D. Miguel Romero SaizPregonero en las Ferias de S. Agustín, en Zafrilla del 25 Agosto 2014
¡Va por ti, papá! ¡Va por por ti, mamá!
Os lo debía.
Porque cuando la verdad se calla: Hablan hasta las piedras para contarla.

© GatoFénix





01 abril 2022

198 - La lluvia hoy es un murmullo.



Publicado el 22-11-2014 21:48

La lluvia de hoy es un murmullo adormeciente;
diría que tan murmulleante que me entristece la espalda,
donde el corazón afectivo del abrazo.
Allí donde posa el amigo o la amiga su mano al consolarte.

Las gotas parece que arañan sin uñas el cristal de la buhardilla;
aquí, tan cerca del tejado sientes como un pájaro,
en la inclemencia del tiempo,
junto al nido - respirando y mirando el brillo del agua.

Tiempo de setas en el campo, de hojarascas deslustradas
convertidas en bolo alimenticio de la madre Tierra.
Pasa un avión con su estruendo y hasta en eso,
su sonido siempre ronco, ahora parece un desgarro
del cielo encapotado.

Se pausa el tiempo dentro de nosotros mientras
buscamos el cobijo en las mañanas solitarias de la casa vacía
de un jubilado.
Arriba, como un vigía de carabela varada, no tengo horizonte.
Mis ojos buscan en la apantalla virtual pero tropiezan con el plasma.
Un plasma de esta época tan alejada de mi, incluso del nosotros;
ese nosotros que se desmorona como los terrones que deja el arado
al abrir, el surco del tiempo, mientras peina la besana, como un libro.

Cesa el sonido de la lluvia y todo vuelve a la calma.
Suenan mis oídos como cuando estoy en silencio meditando.
Lo veo como una espiral siguiendo el esquema del número áureo.

La espiral de las cosas que surgen de un punto y avanzan
con las matemáticas de sus genes como la danza de un derviche en trance.

Vuelve a repiquetear el cristal haciéndome una llamada tras la pausa.
- "Estoy aquí. No me he marchado.
Ya he dejado limpio y brillante tu caparazón o tu concha de caracol o galápago"
Y dejo de teclear...
buscando dentro de mi alguna palabra
que os pueda conectar con mi estado; nada.
Sólo me zarandea la música del Hombre del piano
y asoma una lágrima.

Sólo hay paz, una vez aliviadas las tensiones.
Tristeza, tal vez, porque veo deshacerse nuestro terruño.
Casi no sé si es sólo mi terruño y no es el vuestro.

Hay enanos de manos gigantes y atlantes con mandil
que nos están castigando por ser quienes somos.
Es una guerra eterna del Mal contra el hombre.

Pero hay paz dentro de mi.
Una paz que brota de la impotencia y de la no acción voluntaria.
Sé que no tengo sitio en este Nuevo Orden, tan antiguo él...
tanto, que, desde el conocimiento veo, en el principio,
que nacimos juntos.

Sólo queda rezar.
Los jinetes del Apocalipsis están en los "cajones de salida".
Y delante, va una mula, como en las corridas pidiendo las llaves,
Mula que debe ser, la mula del Apocalipsis, que yo, hasta ahora
no había encontrado en ningún escrito.
A veces, sí, pegada en la trasera de coches, con la Penélope al otro lado.
Bueno, ahora que recuerdo, ya salió un Cobi
por los Juegos Olímpicos del 88...
y entonces intuí que podría ser el principio de una hecatombe
que nos eliminará de este plano.

Ahora quiere salir el Sol. (Sonrío)
Vuelve el sonido de un avión comercial a peinarme.
Y todo visto desde arriba debe ser como un Belén sin Jesús,
lleno de Herodes y Herodías y muchos pifiándola;
y todavía desde más arriba: un hormiguero.
Supongo.

© GatoFénix

197 - Ante el cuadro: "Puente romano de Córdoba" de Ángel Pintado

 

Autor: Ángel Pintado Sevilla


Hace unos días emergió como de la nada virtual
esta obra de Ángel Pintado Sevilla.
Desde el sesenta y nueve no había visto esa imagen.
Aquella era verdad y ahora un sueño.
Era mayo y primavera.
Ahora otoño y noviembre.
Allí fui más que joven, entonces púber,
y hasta allí me llevan los ojos de este mágico puente.
Sueños dormidos pensaba que perdidos
pero que al mirarme tanto oro viejo,
tanta cúrcuma y tanta canela esparcida al viento
se me abrieron las heridas del entendimiento.
Viejos recuerdos de este lado del puente;
Córdoba al fondo a la izquierda,
del lado del corazón; Mezquita, luego Catedral,
fiel testigo del amor sacrificial de Cristo
que transmuta:
lo turbio en claro;
lo claro en luminoso;
el amor y el miedo,
en un juego de niños tras los zarzales,
bajo el sol de justicia
en Córdoba "la Sultana"
como una mujer tendida, enamorada;
abrazada a un transeúnte desconocido
por los meandros milenarios
del río de siempre; fuego ardoroso
y tiento tierno de amante
del eterno, efímero, ciclo de la vida.

© GatoFénix


31 marzo 2022

196 - Una experiencia de soledad: Señorío de Molina y Alto Tajo.







Publicado el 08-11-2014 00:31
Todo estaba profusamente coloreado
de amarillos y verdes otoñales.
Primero la mañana mientras se desperezaba
iba dejando retales de gasa transparente
sobre los campos luego descubiertos.

Aparecemos y reconocemos el pudor del campo.
No es el descaro de la primavera
ni la dureza y rotundidad del verano,
estamos en otoño y ahí las cosas son más humildes y sutiles.
Hay que buscar en el suelo las notas que dejan los árboles,
no es sólo hojarasca como los periódicos diarios,
son más bien como las hojas de un almanaque
donde hemos anotado nuestra vida cada día.

Todo por los suelos...,
a nuestro paso, sonando como cáscaras de almendras,
vuelan las mariposas muertas de tantos sueños...

Saludable es el otoño a la edad correspondiente;
saludable ve esta metáfora de la vida que nos ilumina, el viajero.
Una vela encendida en esta noche oscura del conocimiento,
nos despierta y nos ciega, secándonos los ojos,
este Sol tan de hojas muertas, a eso de las doce.

No sabes describir lo que sientes solo absolutamente
en estos bonitos parajes del Alto Tajo y por Molina.

A veces, claustrofobia; a veces agorafobia.
Te saltan los pensamientos como ranas, y mientras,
tratando de conducir entre el barullo de ellos
y el asombro de las estampas insolentes del pedriscos
las arboledas y las aguas que se sienten
cómo viajan a nuestros pies, cristalinas.

Respirar la intemporalidad, fijos los ojos en el castillo de Molina.

A los pies de la falda que se extiende hacia nosotros,
un tractor se nos aparece como Wall-e
haciendo sus faenas, casi ajeno a su conductor.

Nos vuelve el presente de un bofetón y se nos presentan
nuestras decrepitudes al mover las piernas o retrasar el culo
para recomponer el cuerpo al arrancar de nuevo.

Cada otoño es distinto porque somos distintos.
Salvo por un incendio, o guerra humana mayor,
el campo no tiene tiempo, sino estaciones;
y cada ciclo se cierra en si mismo, naturalmente,
comenzando el siguiente.
Me encantan los árboles por eso,
algunos más, como los pinos por su olor,
pero no quedan muy atrás estos,
que a cada uno le encuentro un encanto.
Estos que nos dejan sus hojas como alfombra
o aquellos del fondo que parecen amagarse
cogidos al pedrisco entre jaras y espliego.

Siento la necesidad de parar y abrazarlos.
De espaldas, nos limpia y nos protege;
nos ayuda a llevar nuestro madero para subir al Gólgota.

© GatoFénix



195 - Una celosía de sueños.


 
"La lluvia tras los cristales"...
cae incesante formando círculos
cada vez que hiere la superficie
encharcada del patio de recreo.
Las hojas del otoño caen
de vez en cuando y quedan
medio levantadas como la vela
de un balandro a punto de naufragar.
Al otro lado de la pared del aula
suena el golpeteo sincopado
de un metalofón y una voz femenina
que está explicando algo sobre aquello
formando una madeja de otoño total.
Notas graves y agudas se alternan:
clong...cling, clong; clong...cling, clong
y luego una letanía de palabras huecas.
- Ensimismamiento / enmimismamiento -
Un metrónomo otoñal para marcar
la melodía de un tiempo plúmbeo y triste.

2012; dos, cero, uno, dos; 2012
clong...cling, clong: el 2012

Devuelvo mis ojos al patio del recreo
y enfocan la valla metálica del borde que acota
el campo de futbito, ahora vacío.
En cada celda romboidal, una lágrima
a punto de caer al compás de las notas.
Cada vez, vuelven a retener el agua
que se desliza insistentemente
por los alambres inclinados.

Entre mi ventana, abierta, y el fondo
una cortina casi vertical, como de cabello de ángel.
El agua que baja, de Dios sabe dónde,
forma una veladura impresionista
sobre los árboles y los grafitis de la tapia.

Mi mundo interior, esta mañana, se parece
al Puerto Seco tras las tapias, tras las vías del tren.
Grúas amarillas "trasegando" contenedores empapados
semejantes a grandes tarugos de colores,
de una arquitectura monoforme que me recuerda
a aquella, multiforme, con la que jugaba hace...
una pila de tiempo, levantando fachadas
o acueductos inestables infantiles,
sentado, en una estera o en una toalla vieja de baño
de color que algún día fuera rojo y agujereada,
esperando resignado
que el invierno pasara sobre nuestras cabezas
sin muchos daños colaterales...
En esto, pasa un cercanías de dos pisos
que coincide con un hermano pequeño,
siempre pasa, que me tira la casa
- una celosía de sueños, más que otra cosa -
Al cabo de un tiempo sin sentir
que pase nada, huelo la humedad del aire.
Cuando suena el silbato de un mercancías,
oigo en el pasillo, el escandaloso timbre que anuncia
el cambio de clase, acto seguido...
como una estampida en los chiqueros.

© GatoFénix
Escrito el 10-11-2012 Mi último curso en el IES



194 - Mirar y ver te da la vida.

                                                                     Campos en  julio 2012

Pasamos el tiempo ciegos de remate
porque la razón enturbia las cosas.
Vemos y no percibimos sino el reflejo
opaco de nuestros miedos.
Nos han hecho difícil lo fácil
a fuerza de mentiras infames.

Ver es sencillo...Todos podemos.
Pero...¿Cuántas cosas has visto hoy?
Yo recuerdo que he visto el campo
amarillo tostado en los rastrojales,
que uno de ellos estaba cubierto de humo,
su olor se mezclaba con el calor sofocante
que irradiaba todo y se veía hervir.
He visto el aire denso como ondulado
evitando la quietud de las imágenes de las cosas.
He visto el frescor del verde de un puñado de pinos;
el brillo cegador del horizonte perdiéndose: 
en violetas; elevándose en azules lechosos;
 desgarrándose en alguna espadaña 
de una ermita pequeña;
a medio camino, entre un oratorio y una iglesia.
Todo lo he visto, aunque no haya visto todo.

Estar consciente es un trabajo agradable.
Treinta y ocho grados a la sombra, enfundado,
nos mantiene vivos gozando del movimiento.
He visto después, al volver, el agua cristalina,
el arco iris de la ducha, en la piscina;
El frescor del regreso a la casa de uno.
El encuentro del la piel de los pies con el suelo.
Las patatas antes de ser tortilla *resbalosas,
y en el proceso de fritura con un aceite de Sevilla.
La ensalada con espárragos blancos,
pequeñas lechugas verdes, algún resto
de pasta acorazonada, el rojo del tomate,
el suave verde del corazón de la alcachofa,
y por encima un huevo cocido 
como cúpula
de nácar en Moscú.
El pan candeal, blanco y redondo,
de un pueblo por el que he pasado.

No ver sino palabras nos hace enloquecer.
No pasar de los signos a lo que representan
nos aleja de la vida y nos pone en riesgo
de "ser vividos" en lugar de vivir, y vivirnos.

Algunos inducen y enseñan 
y, hasta obligan, a estar alienados.
Lo venden como racionalidad, libertad y progreso.

Y muchos, muchos, ni se cuestionan que 
son vilmente manipulados 
y más que todo...*puñipulados. 
(Si amablemente, me permiten la expresión)

© GatoFénix (Julio de 2012) 

30 marzo 2022

193 - Jonás y hoy 29 S. Jonás



https://bibliareinavalera1960.com/jonas-1-explicacion/ 

Curioso día lleno de acontecimientos.
Nada es aleatorio, voy comprobando.
Puedes estar dormido un tiempo, pero, no siempre.
Jonás tomado como un relato ad hoc es bien significativo.
Jonás se niega a seguir unas instrucciones.
Decide tomar un rumbo en dirección contraria
y sobreviene una gran tempestad.
El barco se mueve como un cascarón de nuez;
y él, 
mientras los demás rezan por salvar la vida, 
duerme en la bodega.
Sabe que no puede evitar su destino
se acurruca en la sombra
"pasa de la movida"...y,
hasta los más rudos y torpes marinos, sienten
que aquello no es normal;
que "no viene a cuento" aquella tormenta;
que el mar no tiene esos prontos,
porque ellos llevan toda su vida en él y lo conocen.
Algo ha molestado "al mar". Tiran todo por la borda y...nada;
el mar sigue a la suya y eso les hace cavilar:
"alguien está enfureciendo al mar"
¿Qué pasa con ese pasajero que no reza en tamaña situación?
Hasta Jonás se da cuenta que no puede negarse 
a su "Destino"...a su "misión".
Interesante que, "la sumisión" de Jonás
el convencimiento , la rendición de su ego
provoca el desenlace tan alegórico
que cualquiera de nosotros puede aplicar a su vida.
Eres arrojado por la borda en tu vida y la mar te hace morir 
dos veces: una por abatimiento y otra porque eres engullido 
por algún monstruo enorme y desapareces un tiempo
en el que no eres nada, que pueden ser tres días,
como tres años, o tres vidas
que aquí en la realidad real, el tiempo no existe
y te vomita en la orilla
para que cumplas
y seas el que debes ser
en el Plan Divino.
Hoy puede marcar el principio de algo que sí es tu vida 
porque es tu misión .
¡Agradécelo!

© GatoFénix


Parece que interesa.

815.- A las 6:66 de la tarde...de ayer.

Gato de metal...Mi signo chino. AveFénix...Siempre, de ahí mi pseudónimo. Aparcada la moto  en la Entrada de Urgencias en el Hospital de Tom...