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07 abril 2022

205 - amor y humor





Mi amigo D. Guillermo García me escribe en un "Watts": "Como dice el maestro de semiótica: el texto atraviesa y es atravesado".
Y yo se lo agradezco.
Él vuelve a responder. "Gracias a ti por darte tiempo para acceder al éter y traer magia".
Y escribo esto que sigue:

El "texto" se convierte en sangre de nuestro corazón 
físico y emocional y no olvidemos el mental.
Corazón de palpitar, que es puro músculo lleno de sangre:
Sangre vital y, milagrosa viajera, que hace de unión,,
de perfecta tarea del trasiego de un líquido
"como un texto"
que igual lleva nutrientes que venenos;
y que te hace: enrojecer o palidecer;
"Como un texto":
De amor o de cólera; 
de miedo o de frío.
Y sobre todo un milagro biológico,
y para mi: un lenguaje poético subyugante.
Todo el sistema está formado como por dos norias,
que las tenemos a ambas partes del cuerpo,
formado de exclusas
o antiguos cangilones muy sofisticados...
o dos filas de remeros de un galeón romano
tan sabiamente dirigidos como constantes 
toda la travesía, (nuestra vida)
por los Duendes del Pon-Pon.
Sensibles y obedientes a las órdenes
de los diversos sentimientos, pensamientos
goces y dolores que nos provoca esta experiencia
que llamamos vida en la Tierra.
Que, como si fuera un relato...
Llamamos
 "nuestra historia".
Por eso lo que escribo da puntadas
en este precioso tejido hecho jirones a veces
informe otras y siempre 
de diversos materiales:
seda, lino, gasa, aire, agua, perfume,
llanto, risa, para formar un collage de amor variopinto
multiforme y multidimensional
en el que, a veces, yo puedo poner la aguja en un sitio 
y vosotros llevar la puntada a un lugar que sólo
 vos conocés 
(dicho con todo amor, en el habla o deje que escucho 
en mis amigos del alma que viven en la Argentina)
o vete tú a saber a dónde va "una puntada"
 cuando la aguja, del discurso, la toma un mexicano 
o de cualquier lugar donde se hable este bonito
  y riquísimo vehículo de contagiar corazones en una alta vibración
y que es nuestra lengua común española;
tan de cada uno y a la vez "tan de todos"
porque el "Mal" creedme ha querido confundirnos y sin embargo
no lo han conseguido del todo,
porque el arma secreta del amor es el humor
 y de esa bonita vibración andamos sobrados 
y nuestra risa es muy contagiosa;
de ahí que hayan dado esas órdenes
que nos hicieron representar
al Zorro, con todo su Look
de cómic de los cincuenta
y luego peliculero,
pero fue un fracaso...
Y a punto de que salga
THE END
en el plasma casero.

© GatoFénix












204 - Una casual causalidad: somos.






Somos eso, aunque nos des-concierte.
Decimos con frecuencia que:
 "todo es por pura casualidad".
Y hay que ver lo que provoca la letra "u"
cambiando su posición.
que no es suposición mía, sino una certeza. 
Una certeza tan bonita como unos pendientes 
de un par de cerezas en esa mujer que 
te ha mirado alguna vez y te sentiste feliz y 
... un montón de músculos de la cara, tiraron para arriba 
de la comisura de los labios y se relajó la frente,
entornaste los ojos una pizca así y 
se dibujó una bonita sonrisa en tu rostro,
Casi te ruborizaste, porque sentiste calor en la frente
y puede que en otras partes del cuerpo.
No fue una casualidad. 
Hubo un algo frente a alguien... frente a ti 
y que ahora ha venido a tu mente y la estás viendo 
flotando a medio camino, entre este escrito y tu cerebro. 
Que ahí, al fondo, es donde bulle la vida 
de todas tus existencias recordadas.
Algunas cercanas y otras ni sabes decir de cuando.
Tu casualidad tiene una o varias causas.
Lo que ocurre es que no localizamos, muchas veces, su origen
y por eso nos sorprende.
Y si no ¿porqué puede que te hayas ruborizado?
Algo, muy complejo, casi inexplicable o desconocido, 
lo provoca.
El rubor no es casual sino una respuesta física 
a misteriosos estímulos que
"el sabio" de tu cuerpo elabora, 
porque somos seres maravillosos. 
De ahí la envidia de quienes nos quieren poseer porque, 
de no ser por sus artimañas, "poderosas y sofisticadas", 
seríamos seres inalcanzables,
tan lejos de ellos como la casualidad y la causalidad.
Y al fondo fondo de todo, 
hay una verdad muy sencilla: 
Amor o Miedo.
Y no hay más causantes.
Todo es...sencillo, pero no simple.
Un abrazo del alma.

© GatoFénix 
(7 de abril 2022 S. Juan Bautista de la Salle)


203 - Mi piel




 
Mi piel
En los confines del cuerpo
está mi piel, tan
pegada al alma
que
descansan en ella:
la mano de los sentimientos,
el manto de tu mirada
y...
el frío de tu ausencia.
A veces,
mi piel,
tan pegada a ti,
conforma la mejilla del amor…
con su mejor sonrisa.
Entonces...
la cuna del olvido del tiempo,
es.

© GatoFénix

06 abril 2022

202 - No somos de aquí, dice Carmen


 Refrescante como la nieve de hoy. Carmen.
Pureza de verdad sencilla y fresca.
Hoy, es un buen momento de escuchar cosas como las que dice.
Siempre decía que no era de aquí, cuando era niño.
Luego uno se calla, porque no te miran bien.
Y pasas a ser raro, y así te tratan.
Incluso hasta los comprendes,
porque sabes,
 que en ellos esa conducta es lo normal.
Igual que la tuya es la de callar y estar solo.
Refrescante como la nieve de hoy.
Pureza en estado puro.
Sencilla pero no simple
compleja pero clara
como esa pequeña gota del agua del mar,
que ella misma dice
que es Dios.
Dice que le dejemos preguntas...
no es necesario.
Todo es claro...
hasta la oscuridad está claro que tienen un propósito.
Un alma universal, femenina singular.
Un regalo imprescindible
para mi vida.
Gracias.

© GatoFénix

05 abril 2022

201 - Copos en vez de flores en las ramas.






La nieve de abril hace que la luz se vuelva loca
Tropezando con los copos como pañuelos pequeños
de papel de seda húmedos y en jirones caen
organizados en líneas discontinuas
como rosarios abiertos por el centro;
rosarios de cuentas blancas o transparentes,
que nos parecen descendiendo por un tobogán
imaginario o de cristal llegando a dar de bruces
en el suelo;
 si no han encontrado rama de árbol u hoja de arbusto
que los acogiera.
Otras van a los charcos que se han formado
y allí 
dejan de ser algo distinto, 
nada más tocar la superficie. 
A veces, forman círculos concéntricos,
 si el tamaño del cristal de la superficie se lo permite,
llegando a la orilla como sonriente.
Mientras observas, el bonito espectáculo,
Se viene a tu mente, las no tantas nevadas de tu vida.
Incluso evocas excursiones a la Sierra de Madrid
O a las nieves de Zafrilla en Cuenca o Huesca.
De cada lugar hay imágenes, casi siempre,
mezcladas con risas, juegos, abrazos
y una taza de chocolate humeante
de epílogo.
Hoy es el día de la última nevada
(No sabemos las nevadas que nos quedan)
Y se disfruta;
 a pesar de que Este Año del Tigre Siberiano
parece tan osado que nos muestra su "apellido"
en un 5 de abril dejando los árboles madrugadores
sin flor y por tanto sin fruto.
Han cambiado en un santiamén, los pétalos rosados o blancos,
llenos de brillo y aroma, por unos copos también blancos
pero bellamente tan fríos como fugaces,
y con olor de agua cargada de una energía limpia
que nos remueve el pensamiento, el corazón y
echamos de menos
un cálido abrazo...
como de chocolate.

© GatoFénix





04 abril 2022

200 - Ahora...Nunc (en latín)


Ahora, es un lugar sin tiempo.
ahora es Nunc en latín, que curioso.
como si ahora y nunc-a fuera lo mismo.
despejemos la ecuación: n-a
¿Qué puede ser  a si lo restamos de ahora?

¿En qué queda "ahora" sin "a"?
En nada. el ahora no existe...
sin "a".
¡Cuaántos "ahoras" perdidos!
Sin saber por qué.
Tenemos esa experiencia ¿verdad?.
Y aunque sea difícil lo voy a intentar dibujar.
Todos "los ahora" son nuestra vida.
En el fondo de este ahora
sólo existe amor.
Esa es la "a"
y ese Amor es Dios.
Tan diminuto
 como imprescindible para crear
el: NUNC
Nuestro ahora.
Todos "los ahoras" que son uno,
porque es el presente: un regalo
de nuestro Padre-Madre-Dios.
Puede parecer tan elevado como sencillo
que no; simple.
Nuestra simpleza es la confusión inducida
por mentes de mucho poderío,
que no son "amigables".
Gentes que nos rodean todos los días
o, no sabemos  que estén, 
tan interesados, en el devenir del Presente.
Y así... miles de siglos...
desde el Principio.
Un Principio de muchos principios.
Un Principio interminable... de nada.
Porque si no hay Amor...
no puede haber
ningún Ahora
Nunc(-A)...
Nunca.
Un gran Abrazo
A+brazos+ mi corazón, para ti 
(porque en ese espacio que tú eres)
se contiene Todo...
Porque, créeme, 
no ocupamos casi nada.
Ámate.
Nos contenemos en un hermoso abrazo.

Luminoso 3 de Abril de hogaño (hoc anno) , 
sin esperar nada,
porque decido ser: 
Uno con el Todo.

© GatoFénix (Et nunc et semper)




 

03 abril 2022

199 - Zafrilla I-II "Vicente y la llave del cura"

Ahí se encontraba la escuela.

Publicado el 05-08-2014 20:47

Un día apareció el cura por la clase.
Entraba pocas veces, que yo recuerde.
Todos nos pusimos en pie.
Llevaba una sotana negra
bajo la cual
asomaba un poco la vuelta de los pantalones,
los calcetines negros y los zapatos también negros,
de punta redonda.
Intercambió unas palabras con mi padre;
dijo que nos sentáramos y arrancó a hablar.
Estaba de lado, a su espalda la puerta,
a su derecha el maestro tras la mesa
y a su izquierda, nosotros.
Desde el principio, los más pequeños,
éramos inexistentes, la cosa era para los mayores.
Se oían volar las moscas,
y me fijaba como subían y bajaban
la fila de botones que caían sobre su barriga.
Gesticulaba y levantaba la voz.
Estaba muy enfadado.
Vino a contar que en la clase se encontraba
el que había robado unas manzanas de un árbol.
Sermoneó sobre el acto de robar
y acusaba a todos mientras miraba a alguno.
Él sospechaba de un alumno, de los mayores,
o tal vez lo supiera desde el principio,
o puede que lo fuera concretando mientras
nos echaba aquella "filípica".
Lo cierto es que al fin llamó a Vicente.
Vicente salió de las primeras mesas
cabizbajo y compungido.
Todos éramos pobres, eran tiempos de esos
que no se olvidan y que nos hacen ser agrios todavía
con los que alegremente llaman a las revueltas
incluso mencionan la guillotina o la guerra;
siempre es para ellos una "guerra justa"
casi inevitable porque tienen libertad.
Y la tienen pero, a partes iguales, tienen,
ignorancia y maldad;
porque no han pasado hambre.
Nosotros, como Vicente, no sabíamos
lo que era el postre en la comida.
Veíamos una manzana o una nueces
o algún "pero enano" o moras
o bayas rojas de los arbustos.
Y esa cosa de verde, que surgía abrazada por los sépalos,
una vez perdidos los cinco pétalos, 
y que llamábamos panecillos,
 nos la comíamos por pura hambre; 
esas plantas que crecen
 en los lomos de los cauces de las regueras,
o en los arriates donde crecían las malvas.
Vicente estaba temeroso y cabizbajo agachado...
No sé si se saltó una tapia y cogió una manzana
lo cierto es que así lo daba por hecho el cura
y encarándose con él le dijo de todo,
y no contento, le golpeó la espalda
con la enorme llave de la iglesia
mientras Vicente se agachaba y se protegía con las manos.
Mi padre estaba descompuesto, sorprendido
y vi cómo Vicente empezó a sangrarle,
no recuerdo si la nariz o si era que sangraba por la boca
dejando hasta la puerta unas salpicaduras según salía.
Yo estaba sobrecogido de espanto.
Tal vez recordé cuando sangró mi hermano Fernando,
al caer por las escaleras...
y que me llevé las culpas, los alpargatazos y el castigo
en el cuarto de las patatas; por no cuidarlo bien.

Era aquel cura D. Román Sarrión Plaza;
el mismo que, bautizó a mi tercer hermano,
(no se si en una tarde noche de coñac
o por pura tontería de él y de mi padre)
Lo bautizaron con todos estos nombres: 
Jesús Melchor, Garpar y Baltasar,
más luego, los apellidos.
Y se quedaron tan frescos, y mi madre con un disgusto...
Pues así reza en su Documento Nacional de Identidad.

Tampoco olvido a Vicente y eso que desde
aquel día no volvió a pisar la escuela;
y lo veo muy normal, porque yo
hubiera hecho lo mismo
en su caso.

© GatoFénix

Estos son los Olmos.


Zafrilla  (Continuación y apéndice)
Publicado el 11-09-2014 13:08

Hay dos olmos a la entrada del Zafrilla
que tiene mi edad aproximadamente.
Los plantaron mis padres: uno mi padre con los alumnos de la escuela, 
y el otro mi madre con las alumnas.


esos que están con él en la foto de blanco y negro.
Plantó dos árboles, tuvo cinco hijos y le faltó escribir un libro,
aunque todo lo llevaba en la cabeza.
Por eso, en su memoria, tengo la obligación moral
de dejar constancia de sus enseñanzas
y parte de su historia porque son las raices de la mía
y de la de algunos de vosotros..(refiriéndome a sus alumnos)

© GatoFénix
Fotografia que tomé en Zafrilla cuando fui de visita.


PD: Debo añadir que dos días después empezaba la Feria y un insigne hijo de Cañete hizo el pregón.
Lo encontré colgado en el Facebook, por el mismo sujeto que me borró un mensaje aclaratorio de otro anterior, porque debe ser el "puto amo".
En ese Pregón aparece una referencia a mis padres.
Ambos, después de once años de trabajo de maestros en aquella aldea,
y en aquellas condiciones, son mencionados como:... "mi madre hacía la comida" y mi padre (no he encontrado el significado de lo que le llama)
pero suena a insulto, por lo que parece que viene de entonces todavía el odio.

Ya, ni muerto respetan ni honran su memoria la gentuza.
Este "insigne pregonero", no me ha contestado al correo que puse en su página.
Le he dado unos días pero debe ser que se tiene que asesorar o solicitar del argumentario de los de siempre si debe responder.
Él no sabe nada de mi padre, porque no estuvo allí.
Todo se lo han contado, como se hace en estos días con la Historia, con todas las historias.
Y se oculta aquello que no conviene que se conozca,
o se queman documentos que los pueden inculpar.
No creo que hayan dejado documentos de aquella época.
Ni, si hubo una denuncia a los que mandaban entonces por algún "tejemaneje".
Sólo sé que a raíz de aquello que no existirá, aquel año (1955) les dieron a cada vecino 500 pts. de una tala.
Era muchísimo dinero para entonces y digo yo
 ¿Cómo no se contó eso en el pregón de este "insigne pregonero"?
¿ Y por qué ese año se pago esa cantidad y nunca antes, y que yo sepa, nunca después?
Claro, había pocas personas que supieran escribir y ya no digo redactar algo.
Tal vez ni se atrevieran a hablar.
Y digo yo ¿ cómo puede ser que las historias se repitan y manden los que mandaban y seamos los perdedores siempre los mismos?
Lástima de gentes que siguen o ignorantes o acobardados.

Tengo pendientes un par de visitas, de agradecimiento y de cariño.
Quería hacer unas fotos a mi antigua casa, pero ya me han dicho que no queda nada de ella;
 pero cuando no quede nadie de quienes nos quisieron ¿para qué ir?.
Así son las cosas.
Tercas como ellas solas, que diría un manchego.
Un manojo de vividores que flotan en cualquier sustancia y circunstancia.
Trabajan de "mamporreros" en cualquier régimen político.
"Hacen a pluma y a pelo", se dice.
Son ellos los que hacen que este y otros pueblos maravillosos, 
se vayan consumiendo en la miseria que transmiten, hasta desaparecer, 
para luego reaparecer con otra identidad que nada tiene que ver con su esencia.
Un parque temático.
También menciona, "el insigne cohete", en su Pregón, 
a mi amigo Eloy, para decir de él "que no sacó ni el Certificado de Escolaridad".

Yo no lo sé, porque me fui antes de que terminara el periodo escolar, 
pero puedo decir que me encantaría abrazarlo porque su corazón era de "Doctor Honoris Causa en Humanidad y Generosidad".
Qué le vamos a hacer, 
parece que todo vale para arrancar unas risas al respetable. Tipo Wayoming
Pero mira por donde esto que escribo lo leen hasta en Estados Unidos y el México y en Argentina y en Europa...
Y sé que no les va a caer bien este: D. Miguel Romero SaizPregonero en las Ferias de S. Agustín, en Zafrilla del 25 Agosto 2014
¡Va por ti, papá! ¡Va por por ti, mamá!
Os lo debía.
Porque cuando la verdad se calla: Hablan hasta las piedras para contarla.

© GatoFénix





01 abril 2022

198 - La lluvia hoy es un murmullo.



Publicado el 22-11-2014 21:48

La lluvia de hoy es un murmullo adormeciente;
diría que tan murmulleante que me entristece la espalda,
donde el corazón afectivo del abrazo.
Allí donde posa el amigo o la amiga su mano al consolarte.

Las gotas parece que arañan sin uñas el cristal de la buhardilla;
aquí, tan cerca del tejado sientes como un pájaro,
en la inclemencia del tiempo,
junto al nido - respirando y mirando el brillo del agua.

Tiempo de setas en el campo, de hojarascas deslustradas
convertidas en bolo alimenticio de la madre Tierra.
Pasa un avión con su estruendo y hasta en eso,
su sonido siempre ronco, ahora parece un desgarro
del cielo encapotado.

Se pausa el tiempo dentro de nosotros mientras
buscamos el cobijo en las mañanas solitarias de la casa vacía
de un jubilado.
Arriba, como un vigía de carabela varada, no tengo horizonte.
Mis ojos buscan en la apantalla virtual pero tropiezan con el plasma.
Un plasma de esta época tan alejada de mi, incluso del nosotros;
ese nosotros que se desmorona como los terrones que deja el arado
al abrir, el surco del tiempo, mientras peina la besana, como un libro.

Cesa el sonido de la lluvia y todo vuelve a la calma.
Suenan mis oídos como cuando estoy en silencio meditando.
Lo veo como una espiral siguiendo el esquema del número áureo.

La espiral de las cosas que surgen de un punto y avanzan
con las matemáticas de sus genes como la danza de un derviche en trance.

Vuelve a repiquetear el cristal haciéndome una llamada tras la pausa.
- "Estoy aquí. No me he marchado.
Ya he dejado limpio y brillante tu caparazón o tu concha de caracol o galápago"
Y dejo de teclear...
buscando dentro de mi alguna palabra
que os pueda conectar con mi estado; nada.
Sólo me zarandea la música del Hombre del piano
y asoma una lágrima.

Sólo hay paz, una vez aliviadas las tensiones.
Tristeza, tal vez, porque veo deshacerse nuestro terruño.
Casi no sé si es sólo mi terruño y no es el vuestro.

Hay enanos de manos gigantes y atlantes con mandil
que nos están castigando por ser quienes somos.
Es una guerra eterna del Mal contra el hombre.

Pero hay paz dentro de mi.
Una paz que brota de la impotencia y de la no acción voluntaria.
Sé que no tengo sitio en este Nuevo Orden, tan antiguo él...
tanto, que, desde el conocimiento veo, en el principio,
que nacimos juntos.

Sólo queda rezar.
Los jinetes del Apocalipsis están en los "cajones de salida".
Y delante, va una mula, como en las corridas pidiendo las llaves,
Mula que debe ser, la mula del Apocalipsis, que yo, hasta ahora
no había encontrado en ningún escrito.
A veces, sí, pegada en la trasera de coches, con la Penélope al otro lado.
Bueno, ahora que recuerdo, ya salió un Cobi
por los Juegos Olímpicos del 88...
y entonces intuí que podría ser el principio de una hecatombe
que nos eliminará de este plano.

Ahora quiere salir el Sol. (Sonrío)
Vuelve el sonido de un avión comercial a peinarme.
Y todo visto desde arriba debe ser como un Belén sin Jesús,
lleno de Herodes y Herodías y muchos pifiándola;
y todavía desde más arriba: un hormiguero.
Supongo.

© GatoFénix

197 - Ante el cuadro: "Puente romano de Córdoba" de Ángel Pintado

 

Autor: Ángel Pintado Sevilla


Hace unos días emergió como de la nada virtual
esta obra de Ángel Pintado Sevilla.
Desde el sesenta y nueve no había visto esa imagen.
Aquella era verdad y ahora un sueño.
Era mayo y primavera.
Ahora otoño y noviembre.
Allí fui más que joven, entonces púber,
y hasta allí me llevan los ojos de este mágico puente.
Sueños dormidos pensaba que perdidos
pero que al mirarme tanto oro viejo,
tanta cúrcuma y tanta canela esparcida al viento
se me abrieron las heridas del entendimiento.
Viejos recuerdos de este lado del puente;
Córdoba al fondo a la izquierda,
del lado del corazón; Mezquita, luego Catedral,
fiel testigo del amor sacrificial de Cristo
que transmuta:
lo turbio en claro;
lo claro en luminoso;
el amor y el miedo,
en un juego de niños tras los zarzales,
bajo el sol de justicia
en Córdoba "la Sultana"
como una mujer tendida, enamorada;
abrazada a un transeúnte desconocido
por los meandros milenarios
del río de siempre; fuego ardoroso
y tiento tierno de amante
del eterno, efímero, ciclo de la vida.

© GatoFénix


31 marzo 2022

196 - Una experiencia de soledad: Señorío de Molina y Alto Tajo.







Publicado el 08-11-2014 00:31
Todo estaba profusamente coloreado
de amarillos y verdes otoñales.
Primero la mañana mientras se desperezaba
iba dejando retales de gasa transparente
sobre los campos luego descubiertos.

Aparecemos y reconocemos el pudor del campo.
No es el descaro de la primavera
ni la dureza y rotundidad del verano,
estamos en otoño y ahí las cosas son más humildes y sutiles.
Hay que buscar en el suelo las notas que dejan los árboles,
no es sólo hojarasca como los periódicos diarios,
son más bien como las hojas de un almanaque
donde hemos anotado nuestra vida cada día.

Todo por los suelos...,
a nuestro paso, sonando como cáscaras de almendras,
vuelan las mariposas muertas de tantos sueños...

Saludable es el otoño a la edad correspondiente;
saludable ve esta metáfora de la vida que nos ilumina, el viajero.
Una vela encendida en esta noche oscura del conocimiento,
nos despierta y nos ciega, secándonos los ojos,
este Sol tan de hojas muertas, a eso de las doce.

No sabes describir lo que sientes solo absolutamente
en estos bonitos parajes del Alto Tajo y por Molina.

A veces, claustrofobia; a veces agorafobia.
Te saltan los pensamientos como ranas, y mientras,
tratando de conducir entre el barullo de ellos
y el asombro de las estampas insolentes del pedriscos
las arboledas y las aguas que se sienten
cómo viajan a nuestros pies, cristalinas.

Respirar la intemporalidad, fijos los ojos en el castillo de Molina.

A los pies de la falda que se extiende hacia nosotros,
un tractor se nos aparece como Wall-e
haciendo sus faenas, casi ajeno a su conductor.

Nos vuelve el presente de un bofetón y se nos presentan
nuestras decrepitudes al mover las piernas o retrasar el culo
para recomponer el cuerpo al arrancar de nuevo.

Cada otoño es distinto porque somos distintos.
Salvo por un incendio, o guerra humana mayor,
el campo no tiene tiempo, sino estaciones;
y cada ciclo se cierra en si mismo, naturalmente,
comenzando el siguiente.
Me encantan los árboles por eso,
algunos más, como los pinos por su olor,
pero no quedan muy atrás estos,
que a cada uno le encuentro un encanto.
Estos que nos dejan sus hojas como alfombra
o aquellos del fondo que parecen amagarse
cogidos al pedrisco entre jaras y espliego.

Siento la necesidad de parar y abrazarlos.
De espaldas, nos limpia y nos protege;
nos ayuda a llevar nuestro madero para subir al Gólgota.

© GatoFénix



Parece que interesa.

815.- A las 6:66 de la tarde...de ayer.

Gato de metal...Mi signo chino. AveFénix...Siempre, de ahí mi pseudónimo. Aparcada la moto  en la Entrada de Urgencias en el Hospital de Tom...