Foto de la plaza de Tomelloso, La Parroquia donde recé ayer,
y que es donde habito ahora.
En esa época vinimos la familia a visitar a mi tía Luz García,
Viuda de Belló.
Caminé por esa plaza de niño y lo recuerdo todo así.
En mi ventana los pajaritos comiendo,
peleando y jugando. Son "guacharillos"
rechonchos y peleones por el arroz..
Recordando esta noche, ya en la mesa de trabajo....
...era como si los ángeles del Señor,
estuvieran "haciendo Sábado" por ahí arriba y,
sobre nuestra cabeza estaba todo removiéndose,
en ese movimiento constante, de siempre, pero...
con ruido de muebles que se arrastran.
Las cosas espirituales son muy silenciosas, pero...
son materiales pesados, parece;
y que están de ajetreo: seguro.
Es una cambio drástico a los días anteriores...
en esa "calma Chicha" que se cierne en silencio
y que, a tu cuerpo le avisa, para que se atempere....
se centre en respirar y en dejar ir, tomando agua y...
comiendo poca cosa.
Es un tiempo "de paso", de movimiento y de silencio.
Un silencio interior pero lleno de sueños y de palabras.
Sueños que habiendo durado toda la noche...
cuesta recordar...(y han estado ahí toda la noche)
Pongo mi lengua en el "Cielo del paladar" y espero...
irán llegando poco a poco esas hilachas de información
donde me estuve macerando en la madrugada de hoy.
Después de la "clase de Cábala" junto a mis compañeros...
En esa aula virtual con la Profe, me surgieron ideas
para fabricar herramientas físicas y facilitar
mi trabajo de descubrir causas y efectos de las cosas
en el devenir de nuestras vidas.
Cada caso reverdece en mi, experiencias de mi propia vida.
Te llegan explicaciones... "como revelaciones"...
que te sorprenden por lo tempranas que se dieron...
y cómo el entorno, cada vez más distante,
era algo que incomprensiblemente te hacía,
tan distinto al resto.
Los microcosmos o casas que habité, no fueron
lo que se puede decir "amigables", por eso,
ahora, cuando pasó el tiempo que pasó,
cuento lo que cuento, de a poquitos.
No he desayunado todavía.
Era perentorio iniciar este relato...para luego seguir.
Han cesado los truenos. Sigue la brisa tirando
a vendaval y te nace estar en una casa, protegido,
para que salgan a relucir las cosas ocultas, todavía,
de una noche muy fructífera y nutritiva,...
como si...hubiera viajado encapsulado
en otros universos,
pero que están aquí y que, por alguna razón,
eran mi vida entera...
para entender algo y contarlo luego.
Tengo la península Ibérica en mi corazón...
y en mi cabeza conviven mis experiencias
en cada lugar de ella en el que he habitado, vivido
o visitado...siempre de paso, sabiendo que
la soledad en compañía no era un castigo,
sino una elección o una "misión de vida".
Estaba y no estaba.
Era consciente de ello y "veía" tanto a la gente
que me parecía natural y a la vez tan extraño porque
sabía lo que pensaban, lo que sentían, sabía
de su distancia emocional y de esa incomodidad
que te hace entre ser agradable y sentirte "incómodo".
Con todo construía "un mapa" interno que luego
me ayudaba en diversas ocasiones, siempre solo.
a entender que no me entendían, y que eso era así: y punto.
A mi espalda he dejado una rendija de ventana abierta
y noto como el poco sudor de mi piel me refresca...
Hay una paz esponjosa que se palpa...que te envuelve
como si fueras o un bebé o una momia...Una klipá vacía...
Tal vez fue ese el sueño, tan ligero de equipaje
que por eso no hay recuerdos ni "hilachas de ellos"
y sólo vivo este estado "de paz y bien".
Me aparece este vídeo reciente sobre Granada.
Puede que fuera esta la respuesta de mi estado de la noche.
No sé cómo decirlo pero parece que no estoy en todas las partes
pero sí que pervivo en aquellas en las que fueron y siguen siendo
de donde me nutrí más y se expandió mi conciencia.
El año en Granada fue lo más de lo más con mis 18 años
recién cumplidos.
esa etapa y los días pasados en Sevilla y en Córdoba fueron
de tal intensidad energética que parece que nunca
hubiera estado mejor en mi vida.
Era como un viejo-poco más que adolescente imberbe.
Y sin embargo era como si tuviera unas raíces profundas
que me hacían nutrirme de una savia sabia reencontrada.
Ese xilema que me iba conformando como
Árbol de la Vida incipiente o vuelto otra vez
y que ahora, con muchos años, dejo traslucir en estos escritos.
Lejos de ufanidades y desde la timidez de un gato
que camina por la casa viendo y sintiendo
cosas que nosotros, humanos, ni imaginamos
estudio y reconozco.
En cada lugar donde estuve sentía Jesús, caminando conmigo.
A veces llorando como ahora porque tanto don,
y tanta "gracia inmerecida" me sobrepasa.
Somos una Creación perfecta y nos han engañado los perversos
en un "juego sucio" y a la vez necesario, para vivir esta cosa
que llamamos vida y que a veces se convierte en "bidón"
o en una tina de podredumbre aromatizada con esencias
de diseño que nos trastocan los sentidos, el conocimiento
y a veces hasta el "alma"...y nos convertimos, por soberbia,
en "desalmados" organizados en ejércitos acéfalos
con un baal cualquiera fabricado ad hoc,
Para destruir la Creación del Padre.
"Dar coces contra el aguijón" sólo puede ser soberbia
y a la par ignorancia volitiva.
Estoy cada día más encantado "con mi trabajo espiritual".
Y diría con Santa Teresa de Jesús que.
"Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero"
( Compuesto probablemente alrededor de 1572 como una letrilla vuelta a lo divino.
El texto explora la paradoja mística del alma atrapada en la vida terrenal, anhelando la muerte como vía para alcanzar la unión perfecta y eterna con Dios...© GatoFénix




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