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08 agosto 2022

243 - Hay que encontrar ese tiempo: 8 del 8

 


Hay veces que nos encontramos perdidos;

perdidos en el tiempo en que nos movemos.
Y sabemos que eso que más queríamos
lo que nos hacía muy felices andaba cerca.
Tan cerca, que a veces llegábamos a tocarlo.
O más aún, estábamos dentro de esa burbuja
de bienestar indefinible, pero que 
le llamaremos "amor familiar humano".
Pero ese tiempo se perdió y ahora estamos
rebuscando por todas partes, porque...
hay que recuperar ese tiempo.
Es ese tiempo perdido;
que nadie cataloga.
Un tiempo sin clasificación.
Pero que sabemos que no está, cuando falta.
Miramos en cada parte de nuestro cuerpo
y "no lo tenemos encontrado"(Como diría un gallego).
Volvemos, una y otra vez, al mismo lugar, 
como cuando perdemos algo, aparentemente insignificante,
pero que para nosotros, tiene un gran valor sentimental.
Pensamos que alguien lo ha cambiado de lugar.
Otras veces, culpamos a duendes del tiempo
 que nos hacen olvidar las cosas,
pero no nos conformamos, porque sabemos, 
que la edad es una excusa recurrente...
para manipularnos y..., poco a poco,
apartarnos de la escena; Lo he vivido.
Como si la vida, fuera (que tal vez lo sea)
una comedia de las que se representaban
en un Café-Teatro, de pueblo,
en las Ferias de hace sesenta años.
Repetimos para nuestros adentros como un mantra:
"Hay que encontrar ese tiempo".
Esos tiempos son siempre preciosos.
Van y vienen a capricho.
Hacen cabriolas y dibujan fractales de Dios
como lo hacen las mariposas volando
como borrachas, de luz y belleza;
ignorantes, ellas, de su hermosura pero;
 en ese tiempo que ando buscando
esta noche calurosa del 8/8;
Antes de recostarme en la cama, a sudar;
 Y luego, amanecer como un insecto,
dando vueltas, patas arriba,
 en la superficie de un charco...
junto a una brizna de paja seca;
como en una hamaca en la playa,
viviendo el momento.
Y luego ves que este es el tiempo:
"el de la brizna de paja dorada"
a expensas de Dios.

© GatoFénix 




04 agosto 2022

242 - El milagro de este día...

Ayer: Tanto amor sin decir nada.
 

El milagro de este día: el hoy;
nuevamente el amor.
El amor que nos visita cuando estamos:
solos, hundidos bajo los pensamientos, 
apesadumbrados...
Y, basta una oración pidiendo
a Dios que nos otorgue el desapego.
Sentirnos que dejamos todo 
a merced del Él.
Porque es Él,
 el viento que sopla el velamen del balandro
y nos lleva mar adentro a surcar, 
por encima del miedo fantasmagórico
 de los pensamientos recurrentes del ego.
Sí. Nuestro ego de siempre, 
con el que nos criamos,
con mucho esfuerzo y trabajo,
para tener "éxito" en la vida.
Y ahí estamos debajo de siete capas
de miserias y de infortunio,
porque nuestros deseos,
lejos de ser órdenes inteligentes,
nos hunden en la tarde brumosa de hoy
o en la noche tormentosa de ayer y al fin...
 de tristeza se pasa al llanto 
en un cierre de ojos sobre la almohada.
Es sólo aligerar el barco y soltar las amarras
del apego, hermanas del miedo
Del miedo a perder,
a estar solo y a, creernos tan imperfectos
y tan poco deseables, que "merecemos este castigo".
Y ahí quedamos.
Sin embargo, al deslastrarnos, se eleva la Proa
y empieza a dibujar esa senda de espuma
que también, y con tanta elegancia
abandona, y , ese olor a la sal de la vida
nos salpica los labios como un bonito beso
que, de nuevo, nos hace entornar los ojos,
pero, esta vez, de contento enamorado.
Y... sólo hemos pedido a Dios, 
que Él tome el mando.
Que no queremos nada. 
Que sea lo que Él quiera.
Porque sabemos, desde el fondo de nuestra alma,
que estar en el mesénquima de Su Amor,
es, como estar mamando en el pecho 
de nuestra madre, sin pizca que ego...
porque lo teníamos Todo.
El Amor, de nuevo es... 
el  precioso milagro de este día.

© GatoFénix
 


Tanto amor...tanto.

01 agosto 2022

241 - En el continuo del tiempo...


"Y así comenzó mi historia de escribir"



One Moment In Time live

Ahora parado frente a ti, que estás lejos, muy lejos...
y respiro esa ausencia y la mente recuerda escritos,
hechos que ya son letra sobre papel o nada físico,
en las tripas de un PC.
Y vuelves a respirar reconociendo el recuerdo,
lleno de detalles que se plasmaron en un momento
y, gracias a ello, pueden aflorar, como si existieran.

El tiempo es el pentagrama de la vida.
Al principio hay una "Clave" o dos, porque 
no siempre la melodía es de un solista.
Que, nuestra vida, casi siempre,
es Coral.
Volver la vista a páginas anteriores,
cuando son meros símbolos,
que a su vez, se puede interpretar,
es ver: casi nada.
Ni siquiera, nosotros mismos,
 podemos evocar con certeza aquel escrito.
Sin embargo, somos ahora, en estas últimas hojas,
consecuencia de toda la "Obra".

De vez en cuando te tropiezas con textos
que tienen la magia de llevarte a la situación.
Y ves, no sólo lo escrito sino, también los aledaños
y los sentimientos con sus sensaciones.

De este momento, cuando sea leído por mi,
sé lo que recordaré.
Recordaré estar en paz y agradecido.
Consciente del paso de cada respiración,
de cada sentimiento, de las ausencias,
de las "bajas" de familia y amigos,
de los vacíos en la memoria.
Esas lagunas en las que se
borran nombres, lugares, saberes académicos
y lecciones de la vida, aprendidas con:
"sangre, sudor y lágrimas".

Es, como si fueras de caminata
y a los cuatro kilómetros volvieras la vista atrás.
Cada vez que hay curvas en la senda;
o cuando cambia el nivel del terreno;
o si unas matas u otros árboles
dejan mutilado a la vista
parte del trayecto que hemos recorrido.
Así perdemos la referencia del todo,
que al fin no existe.

Otras veces en la "borrachera de andar"
entras en un bucle y dejas de sentir cansancio
y disfrutas como de un hormigueo general
y hasta te ríes solo, 
en un "pico de felicidad".
Como en este momento, 
que recibo vuestro abrazo,
que viene desde muy lejos:
 Veo en este Mapa Mundi, con puntitos rojos:
Lectores desde Ucrania y Rumanía, hasta las Américas,
 pasando por muchas partes de España.
Gracias por vuestro afecto 
porque el "amor es:
"El Continuo del Tiempo"
Y mañana será otro día.

© GatoFénix









 

31 julio 2022

240 - Ahora es el momento




Sólo tenemos este momento.
El anterior ya se ha ido a los Registros.
El siguiente; Dios dirá
Sólo respirar en el amor y disfrutar...
que nuestras células andan como locas.
Locas de amor por supuesto, es preferible.
Gritarían y gritan desde nuestra garganta
y desde nuestro corazón exultante.
El momento es Radiante
Único
Luz
Un sueño hecho realidad
Pura música silente y sonora
que nos envuelve,
como un barquillo de canela,
donde el aroma el gusto y el tacto
se sincronizan en un crujido suave y dulce.
Podría ser lo único que nos une
a miles de cosas ya pasados y que sin estar
reviven y nos da un flash
que nos sorprende.
Es el ahora.
El eterno ahora, tan sencillo
y a la vez tan único.
Es el momento de perdonarnos.
Llevamos demasiada vida,
que ya no es nada en este ahora,
y sin embargo,
 nos arruga la verdad del amor del día
cualquier cosa inexistente
traída en una ventisca,
por la mente.
¡Qué gran negocio "La mente"!
El reino de los demonios.
Qué sucio negocio se trae desde milenios.
Emborrona la felicidad real del ahora.
Nos espachurra como servilleta de papel
y nos lanza al cubo de la basura,
el agujero negro del no tiempo:
Al vacío,
(que, ni siquiera existe)
porque Todo, todo, Todo
está lleno de Dios,
que es Amor
y Vida Eterna.

© GatoFénix







30 julio 2022

239 - Del amor y la guerra:el cartero, mi padre.


El país de color Rojo en el Cuento Arco Iris Pipol
© José María García Toledo
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Había cartas devueltas y sin respuesta.
A mi padre le pilló 
la Guerra Civil Española, de 1936,
recién licenciado de la mili.
Alguna vez, en muy pocas ocasiones,
me contó algo de "aquel infierno".
Como ya era Maestro Nacional, 
se incorporó a filas y,
ya mediada la contienda, 
lo destinaron a ser "el Cartero".
Para eso le sirvió su Título de Maestro.
Pocos había que supieran leer, y eso lo hacía valioso.
No sólo tenía que llevar las cartas al destinatario,
acompañando a las acémilas, que llevaban la comida
 a los combatientes de Primera Línea del Frente.
Debió tener un Ángel enorme porque pudo contarlo.
Ya era el tercero o el cuarto, porque "caían"
como chinches en el reparto del Correo.
A veces eran muertos por balas del Mauser
pero de lo que más temor tenían era
de los morteros.
Recuerdo que decía que eran muy traicioneros.
No podías cubrirte con nada, porque el obús
caía desde arriba y aunque estuviera en la trinchera,
o en un repecho comiendo o "descomiendo",
caía el obús del cielo; reventaba,
y todos los que hubiera, en un círculo,
quedaban muertos.
Voceaba el nombre del destinatario
y cuando estaba vivo decía: ¡Presente! o ¡Aquií!
Y "allí que iba mi padre" a llevarle la carta:
Carta de los padres, de la mujer o de la novia;
sorteando muertos o compañeros apoyados en la pared.
Al llegar a él, normalmente le pedían que se la leyera, 
y a veces quedaba con él para que le escribiera la respuesta.
Volvía con muchas cartas para devolver al remitente.
Al cierre de la jornada o al relevo,
leía y releía las cartas de amor, a los soldados,
que las aprendían de memoria 
y las apretujaban contra su pecho
llenos de ese calor que uno tiene, que sobrepasa
cuatro dedos de ropa, cuando recuerda a su amada.
Cosas del amor y la guerra,
que ya no se llevan.
La guerra sí, eso es muy actual, 
pero el amor mucho me temo que un móvil o celular
no tiene nada que ver con aquellas cartas,
escritas a mano, con pluma, de palillero;
plumillas de mojar en tinta, que, cuando llovía,
hasta las letras ilustraban el desastre
"llorando a chorros" las letras,
como si una bala las hubiera
herido de muerte
en el corazón mismo.
Cuando llevaban tiempo sin recibir noticias
se agarraban a la última recibida y cada noche,
como ahora, la recitaban palabra por palabra
a la espera de la vuelta a casa
llenos de amor y de esperanza.
Pero, también hubo guerra en retaguardia.
Ese capítulo me lo contó mi madre.
Pero ya es tarde, y tampoco es cosa
que interese a nadie.
Me quedo con el amor,
que es el Espíritu del mismo Dios Padre Madre.
De la guerra, han llegado a decir "muchas sandeces",
con la expresión que utilizaba mi madre.
La guerra es cosa de todo lo oscuro, 
y trata de poder, de dinero y
de eliminar al Ser humano
de mil maneras.
Quedaron muchas cartas devueltas
y muchas más sin responder.

© GatoFénix


Así era la insignia que llevaba mi padre en las solapas del uniforme.







29 julio 2022

238 - Esperar...crea.

El verde: Ilustración en el cuento  Arco Iris Pipol 
© Josemaria García Toledo
 


Esperar crea las cosas.
Estar en espera de algo, 
nos prepara para recibirlo.
"En la espera: te desesperas", se dice.
En la espera 
deberemos preparar nuestro Ser,
para recibir el regalo.
Siempre es, un regalo de Dios, cada instante;
y así hemos de vivirlo: alejados de miedo,
que puede desfigurar esa creación,
porque creemos "inmerecida".
Dios no se equivoca; 
Todo es perfecto
porque es sólo... 
ese Amor que no podemos entender
con nuestra pequeña cabeza humana.
Esperar, no es tiempo perdido.
Es el tiempo 
en que las cosas que hemos sembrado...
crecen y se manifiestan ante nosotros.
Son realidades maravillosas, que: 
nuestra oraciones, nuestros sueños,
nuestras lágrimas, nuestras soledades,
nuestra existencia en sole-edades diversas...
terminan por ser escuchadas y el Buen Dios
les da forma.
Nuestro "diosito interior" ha creado
un milagro de amor
de carne y hueso, increíble.
Es el milagro de Esperar
"en el verdadero Amor".

© GatoFénix

25 julio 2022

237 - El estruendoso silencio del amor divino.

 

Flor de tomillo





A Dios no se le oye, en este momento de ruidos,
pero sigue caminado a nuestro lado. 
No va delante ni detrás,
nos lleva de la mano y va a nuestro lado.
No lo vemos pero, en cada detalle, lo sentimos.
Lo tenemos en el nuestro olfato:
percibimos un olor, de naturaleza fresca.
O, también del sofoco de la tierra y los árboles.
Pero está ahí.
El día ha terminado y al "toque de silencio"
cada cual se recluye en su soledad,
lleno de esperanza de un mañana feliz.
Felizmente acompañado, sí.
Es nuestro merecimiento.
Suena triste la corneta y trae recuerdos...
cosas que han pasado y sólo han dejado 
un eco.
A veces, un estruendoso eco pero que no es nada.
Porque el pasado no existe realmente.
El corazón no es la mente, y nos reclama, 
para que nos llenemos de amor incondicional
y nos perdonemos.



Hay veces 
que "el eco del silencio" nuestro o de tu ser amado
...suena.
Literalmente, suena y nos despierta 
del sueño en la noche del silencio oscuro 
y solo.
También es el corazón el que nos avisa
y rápidamente percibimos
una vibración envolvente, como desde dentro,
que parece difícil,
pero es desde dentro lo que nos conmueve
y ya no sabemos si es que estamos respirando fuerte
o que ha sido un sueño;
porque los humanos adultos, somos muy dados
 a quitar importancia a las cosas esenciales.
Y volvemos a la mente,
que es una mentira completa,
pero le damos crédito por costumbre
o por miedo.
"Más vale malo conocido que.. "dice el refrán.
Cuando, es la mente: "la gran mentira",
La mentira por excelencia, y nos alejamos
de nuestro verdadero Ser: nuestra esencia.
Es la mente, la que nos tiene maniatados
por la idea de "la muerte".
"Memento homo..." del Miércoles de Ceniza.
Así nos hacen entre unos y otros:
"buenos"/ "malos"; "Tirios o troyanos".
Caer en la trampa "matrix" de todas las trampas.
Cuya finalidad es esclavizarnos con mentiras;
someternos a las leyes "oscuras" de los que mandan y
 que nos hacinan,
 en un aprisco, en el mejor de los casos.
Nos hacen olvidar que somos inmortales.
Ignorancia permanente.
Que este silencio que escucho no es sino
la soledad de este cuerpo, pero que, en apenas
unas respiraciones conscientes. puedo escuchar,
no con los oídos: 
"Estoy contigo..."
más aún,
"Eres un fractal de Mi"
y de ese modo sentimos:
"el estruendoso silencio del Amor Divino"...
Y dibujamos una sonrisa feliz.

© GatoFénix









20 julio 2022

236 - Esperar

 







Esperar no tiene color.
Esperar como un gato tras una reja.
Nos enseña a esperar.
No tiene prisa;
respira tranquilo, 
como sabiendo que no hay nada que saber.
Que todo surge y luego pasa
y no debemos alterarnos porque...
todo son imprevistos.
Puedes mirar alrededor, o fijamente,
como el "minino",
pero, tan desde dentro, que casi te vuelves del revés.
Sólo respirar y confiar.
También como un niño de la mano del Padre.
En ese momento no piensa...
sólo siente sus pasos
y el amor que todo lo impregna...
como ese humo juguetón de la varita de incienso
que parece que rueda sobre las superficies,
y hasta pasa debajo de los puntos de un jersey de lana,
para luego emerger y rodar por todo el antebrazo,
dudando si va hacia arriba y sube,
o se extiende por el suelo hasta desmigarse.
Todo es una espera.
Momentos que no son nada
y sin embargo nos prueban;
y como una "piedra de toque"
nos dan los kilates de nuestro amor.
El amor, muchas veces, es 
ese humo revoltoso y juguetón;
otras, la harina que se escapa de la mano
entre los dedos...
dejando un paño blanco en la piel
como si fuera que nos queda 
su ausencia.
Esperar...
 nos da la medida de nuestra impotencia.
Nos mide cuánta mente y cuánto corazón tenemos...
y en el tiempo de prueba: tenso y desafinado...
Gana siempre la verdad.
La única verdad del alma.
Y el corazón se estruja a sí mismo
y deja caer hasta la última gota de amor
como si fuera
el mejor abrazo nunca recibido
hasta la fecha.
Una música celeste 
de donde el amor viene: 
familia y amigos del alma mía...
como tú.



© GatoFénix



14 julio 2022

235 - Luna llena en Cáncer-13/07/22

 




La luna llena de ahora es
el ombligo de la noche.
Un túnel a ningún lugar
donde no hay pasado y tampoco
futuro.
Es, en este instante, en que la Luna ilumina
lo único que hay: 
este momento.
A poco que nos entrenemos,
cada pasado puede irse con viento fresco,
porque ya nunca será real.
Evitaremos que algo que no es
nos fastidie lo que sí es:
este momento.
Y no lo puedes disfrutar si no te ves lleno.
Lleno de vacíos de "nadas"...
Y que todas juntas son nuestra historia, 
pero no la verdadera,
porque en la verdadera eso, es
una hoja de ruta, un diario "de a bordo"
de este vehículo tan chungo como molón
al que llamamos cuerpo.
A veces pienso que por eso me gusta la moto;
porque somos parecidos:
viajamos...siempre viajando.
Y cuando más estás en "ello"
se te pasa volando y apenas,
si has tirado una foto en una pausa,
luego ni sabes: todas las sensaciones,
 los olores, los colores, las gozadas, los sustos...
y todo un mosaico que se va a la nada
cuando te quitas el traje...
o cuando dejas el vehículo.
Sin embargo, hay un hilo conductor de todo.
Difícil de contar, es.
Porque en el corazón no hay letras, pocas palabras...
y, sin embargo, es pura poesía.
Igual te mezcla una sonrisa guapa, 
con un aroma de la temporada, un "te quiero mozo"
(que eso si es una palabra que tiene)
sabor a la sal, del sudor y alguna lágrima y...
un agacharse al lado de la moto en el arcén,
como necesitando ese olor a calor 
de la poca hierba que queda
junto al asfalto.
Todo es nada, en un momento.
De ese todo que decimos que es algo
y es por lo que luchamos en la vida
y "la desperdiciamos".
Asomados al agujero, de esta noche,
ese tiro de obús en el cielo 
y que nos devuelve como eco...
una luz fría tontorrona
pero que no puede ni enfriar la noche.
Pero que te deslumbra conduciendo hacia ella,
y cansa tanto, que necesitas centrarte
para no salir del asfalto como enajenado
lunático a... alunizar.
Nos tenemos a nosotros,
sin adornos ni abalorios falsos.
Somos almas "in itinere",
disfrutando el momento, unidos a otros seres:
compañeros de viaje.
Todos, en cualquier parte de esta Tierra Gaia,
unidos como una red, invisible al ojo, 
de hilos de luz
que su respirar es: 
titilar.
El corazón si los ve, meditando y es
"como una red de corazones solitarios
llenos de amor incondicional".

© GatoFénix





 

Parece que interesa.

896.- Los colores de Orión y Angélica...al fondo.

(Soy Maestro de esta terapia desde 1994-95-96 en Madrid Maestra Bearne y en Dev-Aura Inglaterra)  Y vino a mi, suavemente pero con fuerza to...