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03 marzo 2022

157 - Un trocito de la Zafrilla de mi infancia (1955) I, II







Publicado el 05-08-2014 20:34   (parte I) 
De aquellos veranos de mi niñez zafrillana,
tengo recuerdos indelebles.
La escuela era para mi una parte de mi casa;
no una segunda casa; era: parte de mi casa.
No era parte de mi vida, yo diría que era
como mi vida misma.
Me parecía un mundo fascinante, un encuentro,
que daba miedo a un niño tan pequeño;
un espacio mágico con elementos que eran familiares
pero a la vez únicos, como los pupitres.
Aquellos cuadernos, tamaño octavilla,
de pastas verdes y rotuladas: Cuaderno;
La tinta Fix, ¡Por Dios! que diluíamos en los tinteros blancos, de china (de porcelana blanca. No sabíamos que existía China);
Las plumillas de mojar con las que dibujamos nuestras primeras letras y un lujo...los colores Alpino




( ANTIGUA CAJA DE TINTA FIX - CON LA TINTA E INSTRUCCIONES DENTRO - AZUL-NEGRA - Botellas, Cajas y Envases - Cajas y Cajitas Metálicas)

Era para mi, que era tan pequeño, un mundo desconocido.
Las mesas colocadas en secciones:
Unas a la derecha del maestro bajo las ventanas;
otra fila de ellas a la izquierda de la mesa del maestro y, atrás,
colocadas transversalmente, nosotros: los más pequeños. 
Eso era una Escuela Unitaria de niños.
Hacía frío en invierno y con una estufa que daba más humo que calor
pasábamos los días escolares; ahora recuerdo, como si no fueran a terminar nunca;
como si no fuéramos a ir a ninguna parte.
Sin embargo, no recuerdo, muchas ocasiones en las que el silencio y el murmullo,
las risas calladas y los otros, nos hicieran estar más vivos, aunque pareciéramos dormidos. Ir a la escuela, que eran bajar las escaleras y pasar al lado del mechinal, eran mis momentos sociales.
Ser hijo del maestro y tan pequeño no era cómodo, ni tampoco era fácil tener amigos.
De hecho, recuerdo una infancia solitaria y estrictamente familiar; de paseos con mi padre o con la hija de Isabel y con mi hermano Fernando, cuando abría el tiempo.
íbamos a: El molino de agua donde se molía el trigo para producir harina y "salvao" (Que era lo que comían los gorrinos de cada casa) y recuerdo poner la mano para tocar la harina recién molida que estaba fría y suave; y el olor que desprendía, ahora es como si me viniera a la nariz: Humedad, madera y harina recién molida, todo junto; o también a la fuente del "Tío Peseto" o las "eras" de los alrededores.


Fuente del Tío Peseto en la actualidad

El nogal cerca de la fuente y del Molino


Ruinas del Molino de agua






Vista de Zafrilla

Lo que era mi casa y la escuela. 
Ahora es el Ayuntamiento.

En aquel entonces, nos mandaba el Gobierno una mantequilla
de no sabía qué país, para que nos quitáramos el hambre
de la tarde; y más adelante, años después, un queso naranja
que venía en latas ¡Ah! y también leche en polvo.

Y esto es lo que no he olvidado y quiero contar.
Eloy, un chico que era mayor que yo,
y que creo era hijo del carpintero,
una tarde me regaló una paleta, hecha por él,
para untar la mantequilla en el pan.
Lo recuerdo con sus pantalones cortos de pana negra
y una especie de chaqueta con chaleco abajo y camisa.
Se acercó callado, era muy callado siempre,
y me la dio en la mano.
Puedo decir que sin verme la cara, me supongo,
lo que llaman ahora "ojiplático".
Pasé mis dedos por la hoja que estaba pulida;
tenía la punta redonda y el puño,
un poco más grueso y redondeado del tamaño de mi manita.
Es un recuerdo indeleble ese momento.
La olí y olía a madera de pino
y lo miré con enorme agradecimiento.
Ambos estábamos con la cabeza agachada.
Igual no dijimos nada, como hacemos frecuentemente los hombres.
Alguien, de lejos, podría recordarle la imagen el cuadro de los trabajadores
del campo a la hora del Ángelus, de Millet.

Pero sin llegar a tanto, aún, mi corazón
recuerda ese regalo como un don inesperado
...y sigo agradecido a mi amigo Eloy.



© GatoFénix



© GatoFénix - Zafrilla II (Continuación y apéndice)

Publicado el 11-09-2014 13:08


Estos olmos los plantamos a la entrada de Zafrilla, las alumnas  y los alumnos 
en aquel entonces. La misma edad tenemos.


Hay dos olmos a la entrada del Zafrilla
que tiene mi edad aproximadamente.
Los plantó mi padre con los alumnos de la escuela,
esos que están con él en la foto de blanco y negro.
Plantó dos árboles, tuvo cinco hijos y le faltó escribir un libro,
aunque todo lo llevaba en la cabeza.
Por eso, en su memoria, tengo la obligación moral
de dejar constancia de sus enseñanzas
y parte de su historia porque son las raíces de la mía
y de la de algunos de vosotros..(refiriéndome a sus alumnos)

© GatoFénix

PD: Debo añadir que dos días después empezaba la Feria y un "insigne" hijo de Cañete hizo el Pregón.
Lo encontré colgado en el Facebook, por el mismo sujeto que me borró un mensaje aclaratorio de otro anterior, porque debe ser" el puto amo".
En él aparece una referencia a mis padres.
Ambos, después de once años de trabajo de maestros en aquella aldea
y en aquellas condiciones, son mencionados como... mi madre hacía la comida y mi padre, no he encontrado el significado de lo que le llama,
pero suena a insulto, por lo que parece que viene de entonces todavía el odio.

Ya, ni muerto respetan, ni honran su memoria la gentuza.
Este "ínclito" pregonero, no me ha contestado al correo que puse en su página.
Le he dado unos días pero debe ser que se tiene que asesorar o solicitar del argumentario de los de siempre.
Él no sabe nada de mi padre, porque no estuvo allí.
Todo se lo han contado, como se hace en estos días con la historia, con todas las historias.
Y se oculta aquello que no conviene que se conozca
o se queman documentos que los pueden inculpar.
No creo que haya documentos de aquella época.
Ni si hubo una denuncia a los que mandaban entonces por algún tejemaneje.
Sólo sé que a raíz de aquello que no existirá, aquel año (1955) les dieron a cada vecino 500 pts. de una tala de pinos.
Era mucho dinero para entonces y digo yo ¿Cómo no se contó eso en el pregón de este insigne pregonero?
¿ Y por qué ese año se pago esa cantidad y nunca antes, y que yo sepa, nunca después?
Claro había pocas personas que supieran escribir y ya no digo redactar algo.
Tal vez ni se atrevieran a hablar.
Y digo yo ¿ cómo puede ser que las historias se repitan y manden los que mandaban y seamos los perdedores siempre los mismos?
Lástima de gentes que siguen o ignorantes o acobardados.

Tengo pendientes un par de visitas, de agradecimiento y de cariño.
Quería hacer unas fotos a mi antigua casa, pero ya me han dicho que no queda nada de ella; pero cuando no quede nadie de quienes nos quisieron ¿para qué ir?

Así son las cosas.
Tercas como ellas solas, que diría un manchego.
Un manojo de vividores que flotan en cualquier sustancia y circunstancia.
Trabajan de mamporreros en cualquier régimen político.
"Hacen a pluma y a pelo"
Son ellos los que hacen que este y otros pueblos maravillosos, se vayan consumiendo en la miseria que transmiten, hasta desaparecer, para luego reaparecer con otra identidad que nada tiene que ver con su esencia.
Un parque temático.
También menciona, "el insigne cohete", en su Pregón, a mi amigo Eloy, para decir de él que no sacó ni el Certificado de Escolaridad.

Yo no lo sé, porque me fui antes de que terminara el periodo escolar, pero puedo decir que me encantaría abrazarlo porque su corazón era de "Doctor Honoris Causa en Humanidad y Generosidad".
Qué le vamos a hacer, parece que todo vale para arrancar unas risas al respetable. Tipo Wayoming
Pero mira por donde esto que escribo lo leen hasta en Australia y en Japón y en Estados Unidos y el México y en Argentina y no les va a caer bien este Pregonero de las Ferias de S. Agustín en Zafrilla: D. Miguel Romero Saiz, el 25 Agosto 2014
¡Va por ti, papá! ¡Va por por ti, mamá!


156 - Sobre el mar...gaviotas.

 



Sobre el mar
siempre hay gaviotas
cuando podemos oler la tierra;
cuando casi, llega a nosotros.
Hay marinos que perdieron la vista
de tanto mirarlas...cuando el Sol las recortaba,
como si en el pergamino del cielo quedara
un vacío infinito,
lleno de nada:
de nuestros insulsos deseos 
de hombres comunes y desnortados:
Mirando nuestro ombligo
© GatoFénix


01 marzo 2022

155 - Era en 2011 y meditaba sobre la moto...


Este montaje se hizo con fotografías del verano. (Nota del autor) 
 
Era 2011 y cuento mi vuelta en moto.
Salir envuelto en la mañana
a lomos de un sueño plateado,
rumoroso o rugiente, pero siempre suave:
Es mi segundo regalo.
Voy en el presente,
asombrado, sin sombra;
El cielo está lleno de rebaños de ovejas
en hileras diagonales paralelas;
ovillos de lana de nieve a la izquierda;
olor de escarcha a la derecha;
escarcha brillante,
luciendo arco iris en cada descuido.

Un patito, un lago y dos soldaditos de plomo.

El cielo sale por donde puede
y se muestra como una cúpula
cubierta por un fresco pompeyano.
Hoy toca vuelta: Blanco y azul celeste.

Un garabato, un giro y dos palotes.

En la cabeza, un cuento y
un manojo de preocupaciones
se van cayendo de la moto
según avanzo en el revoltijo de las sensaciones.

Un ganso impresentable se se está yendo,
una hucha vacía y dos fusiles con bayoneta, deja.

Hay poco trafico esta mañana,
algunos vuelven de los curros y el confeti.
Quizás no sepan que es un hermoso día,
nuevo y deslumbrante, y se han creído,
que todo sigue igual que anoche.

Mamá pata, un ovillo de lana
y dos agujas de hacer punto.

Llegando a Sacedón daré la vuelta - pienso -
y en pasando la presa quedará el reverso;
un abismo a la izquierda, y a la derecha
una ladera cubierta de pinos piñoneros.

Un palomo cojo, un huevo y dos antenas.

El viaje; en un suspiro, delicioso;
el Sol asoma recién afeitado
apartando la espuma de su cara
de un manotazo y me calienta un trocito de cara,
el resto del cuerpo se siente tranquilo, encapsulado.

Un pato , una naranja y dos palillos chinos.

Con el sol arriba y a la espalda,
entre las curvas, me encuentro jugando
con mi sombra; ora está a mi lado,
ora la persigo; a veces a mi izquierda,
con la linea blanca en la cabeza,
a veces flaneando sobre las rocas,
justo a mi derecha.

Unas curvas, un círculo y dos paralelas.

Arriba está Horche, pegado al cielo;
atrás queda Tendilla, ajena a esta fiesta.
Unas curvas y en el llano te avisan que te moderes,
estamos cerca de una estación de AVE
que no le veo pueblo, aunque se llama Yebes.
Sí, tiene andenes
como en los espagueti *güésteres.

Una gallina, una gallinaza y dos palos del gallinero.

Rozamos Guada, seguimos;
el tiempo se condensa,
aumenta el tráfico.
No hay tiempo de pensar en otra cosa
que en llegar saludable y tranquilo a casa:
ya no hay cuento.
La cruda realidad del Corredor,
del Henares, claro,
me deja sin letras el poema.
Y se me viene un cuento...
Va a ser el año del conejo... de Alicia
en el País de las maravillas:
- ¡No hay tiempo!¡Ni hay tiempo!
- ¿Recuerdas?
Queda inaugurado, con este primer viaje
el año:
Dos mil once, este uno de enero.
Os deseo:
Una paloma, un nido y dos ramas de olivo.

© GatoFénix 
(Que añora esos viajes de primero de año y que volveré a hacer cuando sea posible)

154 - Volví a nacer el 2 de marzo 2018.

 

Vino una paloma a la ventana de mi habitación de hospital.

El Hospital bajo un ArcoIris precioso.

Pues así quedamos tras el accidente.
Este casco cumplió su función con creces


!Que pena, por Dios, "gatete"!
¡Qué pena si hubieras muerto,
y no volvieras otra vez!
¡Mi niño!¡Mi pobre motero y solitario, niño!
De siempre "liebre" del 51, según los chinos,
con el alma encogida al encontrar
"hombres de escopeta y perro"... en la vida.
Alma libre, de "liebre", sensible y temerosa.
Temerosa de encontrar armada:
con pana y botas;
chaleco y canana;
gorra de camuflaje,...
la zafiedad.
¡Vade retro...!
¡Peligro en el área!

¡Que pena, por Dios!
Conejito de oro, sin alas de plata,
pero, siempre que puede, sobre dos ruedas.
Bien calzado para disfrutar por lo negro.
Son ya medio millón de kilómetros por carreteras
trazadas en los paisaje de España,
haciéndose hueco,
como empujando las cunetas para fuera,
con los colores de cada estación del año...
Dejando, no obstante, que nos invadieran los olores
de cada sitio y momento, tierra y vegetación,
por lo que, aun con los ojos vendados,
sabríamos por donde transitamos
con nuestra cabalgadura.

¡Pobre GatoFénix! si no hubieras vuelto
de ese lugar, detrás de la luz, y sintiendo
una paz indescriptible.
Si no hubieras vuelto de la muerte
de ese día lleno de diluvio y oscuridad...donde
tremendamente solo, no hallé más cobijo
que en mis rezos a aquellos en los que creo profundamente
y que sin pizca de vergüenza menciono y agradezco,
aunque sea objeto de medias sonrisas.

¡Pobre de mi! Porque de mi hablo.
De ese pequeño "gato" que de salir una y otra vez a flote,
desde sus cenizas; nominé como Fénix, añadiendo:
"Por la Gracia de Dios", que "al César lo que es del Cesar
y a Dios lo que es de Dios".
Dios al que , humildemente sirvo, dando clases, dibujando,
diseñando, escribiendo (cuando puedo)
inventando cosas, siempre copiando las soluciones
de la Sagrada Geometría Divina que todo lo contiene
y que todo es una manifestación de ella.

Saliente el invierno pasado, dos de marzo; 
Casi me acabo con él.

No sé cuántas "vidas" le quedarán a este ser,
de las siete, que dice el dicho, que tiene el gato.
Cuántos renacimientos de Fénix, hasta quedar
en gato muerto, como cualquier mortal,
como en esta ocasión.
Igual que ese pobre animal
de pelo negro y blanco que vi ayer sobre el asfalto.

Tal vez, murió atropellado al intentar, cruzar mirando al frente,
absorto en su objetivo y sin mirar a los lados...
como nos pasa ahora a todos que nos inunda completamente
nuestro pensamiento o nuestro mundo interior o nuestro vacío
y otras veces estamos abducidos por el móvil...
ajenos al exterior y que nos enajena tanto que nos puede pasar
lo que a este gato de hábito dominico... y todo el conjunto
nos atropella y nos mata.
Debo felicitarme, por tanto bien.
Aunque no sepa el motivo.
Creí que todo estaba concluido...
y estuve en paz yo no sé el tiempo.
Pero hube de volver inerme
fijo en la luz del techo de la ambulancia.
Y supe quien era y el número de mi mujer
para que la llamaran...
aunque recuerdo que me despedí
y quedaron sentadas en el sofá de casa.
Luego vino todo "el después", once meses al lado del dolor.
Mucho tiempo solo, viendo las cosas con claridad,
sin engaños de falsas apariencias.

Una nueva gestación sin el vientre de mi madre, 
para volver a la vida.

Hace unos días volví a montar en moto para ir a Brihuega.
Y...No era otra vez.
Fue algo diferente, pero parecido "a la primera vez";
cuando pasé de la Vespa a la BMW R100RS.
Mi corazón latía entonces más deprisa por el miedo
y los pocos años.
Ahora, volvía, incrédulo y prudente sobre otros huesos,
con otra vida.
Como si fuera en un tiempo prestado...
para no se qué, si no es que sea
para contarlo y dar testimonio.
Porque, realmente...
Todo ha cambiado, y es:
"Distinto".
Verlo es una dolorosa bendición.

© GatoFénix (Sólo cuatro años después y solo)



El ArcoIris sobre el Hospital de Alcalá de Henares

https://draft.blogger.com/blog/post/edit/1224079020870778041/7762126189396616613


© GatoFénix 

- Soliloquio - A punto de cumplir un año el 2 de marzo

Publicado el 20-02-2019 18:12

Última revisión el 15 de septiembre de 2025

© GatoFénix 


153 - Amado Dios

 😇



Hoy: Querido Dios.

En tiempos de confusión nos parecemos a una madera
de los barcos de antaño,
que después de un naufragio, por tempestad o por guerra,
siempre lleva a alguno de nosotros abrazándolo
con ambas manos a la altura de la axila derecha.
Exactamente, en ese momento, caemos en la cuenta
de nuestra pequeñez física.
Algunos, seguro que optan por dejarse morir en el sueño mortal;
ateridos de frío y de abandono hasta de si mismos.
Otros, como Judá Ben-Hur, en el cine,
por una fuerza que no sabemos su procedencia
deciden luchar y hasta rescatar a otros.
Nadie sabe el porqué de esa locura.
Ni el Capitán de la Galera Romana
desde sus creencias y valores, lo entiende.
Era su fe.
Ese arrebato de locura humana, que ya sea por odio, o por amor.
(cosas espirituales ambas)
Nos hace que entendamos que no somos lo que parecemos.
Y ahí aparece: "Dios"
El Dios de cada uno según su cultura,
pero que siempre es Algo que no se puede entender
con esta mente, aunque fuera brillante.
Porque Dios la trasciende y nos rebasa el entendimiento.
Y diría más, se dan la mano el odio y el amor
como las caras hermanas de un "Denario".
Opuestas: Sí, pero en la misma pieza.
Al Amor a Dios sólo lo entiende el corazón
una vez que, por Su misma Gracia,
te quita una venda de los ojos del alma
si gritas como Bartimeo:
 «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!»
Y Jesús dice:
«Recupera la vista, tu fe te ha salvado» .
y como el ciego de Jericó: 
Ves.
Todo el tiempo posterior, el ciego siguió a Jesús
cantando sus alabanzas.
Como hace, Carlos Cifuentes, músico extraordinario y 
compositor de esta pieza que interpreta
con su violín.

© GatoFénix




28 febrero 2022

152 - Lo efímero hecho recuerdo eterno.








Amasar los senos del tiempo "encarnado";
Barajando la esferas, como un mago;
mezclando, en la superficie de la mesa
las fichas del dominó o ese vaivén que notas
mientras no hay pensamientos claros de nada.
Y todo son nubes a borbotones y ,
 "un estar" subido en "cachivaches" de Feria, 
que te zarandean matemáticamente, sin sentido, 
siempre variando sobre un círculo 
insertado en otros círculos a distintos ángulos.
Nada nos parece lo que es y ,sin los pies en el suelo, 
sentimos ese vacío en el estómago 
que nos advierte de nuestra fragilidad 
como si fuéramos hojas caídas 
en el momento justo 
de perder contacto con su árbol.
Hoy nieva 
y sobre la ropa admiramos, antes de fundirse, 
cómo, el frío que es un orfebre, transforma una gota,
 mientras desciende, 
en una joya, tan preciosa como efímera.
Recuerdo, 
al contemplar este espectáculo, el impagable 
calor de tu cuerpo junto al mío, 
y cómo su arte derretía, 
las esquinas de mi ser, amoldándolo 
y haciéndolo uno, con el espacio interior indefinible.
Como una Estrella Fugaz que desaparece 
y se apaga su nieve,
como si "nunca hubiera sido".
Es, 
la eterna vuelta al principio de esta Obra Maestra 
en la que participamos... 
siendo menos, en tiempo y en espacio,
que una garrapatea en un compás de cuatro por cuatro
O... "compás de Compasillo".

© GatoFénix



150 - En la oscuridad desaparece la sombra.

 

No puedo menos que pasar esta foto de texto,
porque es una gran verdad.




"De noche, todos los gatos son pardos", se dice.
(Mejor me lo digo a mi mismo, jeje)
Llevo toda la vida confiando y no tengo palabras para decir
lo verdad que es.
Es una gran verdad, pero no se aprende nunca.

Ayer sin ir más lejos me llevé la última.
El último zas, que se dice ahora.
¡Hombre! Se acostumbra uno,
incluso viéndolas venir y no siendo tonto del todo.

Parece que unos nacemos de una manera y con una disposición
y otros, bueno, son diferentes.
Se mueven mejor en la oscuridad, por eso de su sombra.
Hay gente, que como decía mi padre, ya muerto:
- ¡Qué mala sombra tiene!
Y no creáis, que he pensado en ella mucho.

Tiene una gran carga de profundidad y mucho fundamento.
La sombra...Hum. Pensando...
No se dice "tiene buena sombra", de nadie.
Esos, que no son como yo, creo que han nacido en ella,
en la oscuridad, digo.
Y siempre permanecen en ese lugar cómodo,
donde no se llevan sorpresas, porque saben que lo de confiar
es cosa de alto riesgo.

Puedo hablar con naturalidad sobre esto, porque aquí no hay nadie real.
Todo es como esa sombra (virtual) y se está tan lejos que hay abismos
más que distancias en este "nosotros";
porque tal vez lo más milagroso, que es la comunicación, no se puede dar
porque nadie "ha hecho ni una legua en sus mocasines",
en los del "otro".
Mocasines, que son los libros de cada uno;
y sus pensamientos mientras los lee;
y sus diálogos interiores sentados, a oscuras,
al borde de su cama.
Cuando no sientes más calor
que el que te fabricas bajo el edredón.
Y rezas agradecido como hacia mi tía sor María,
en la Clínica del Trabajo, cerca de Cuatro Caminos.
- "Un Padrenuestro por el que inventó la cama". Me contaba.
O cuando ya muy débil y enferma, a punto de morir, que dijo:
- "Pues esto de la vida tampoco ha sido gran cosa" Vamos,
"nada del otro mundo".
Que por un lado tiene su gracia, pero ella no bromeaba, en ese momento.

La vida para ella no había tenido "muchas luces de colores".
Toda su vida cuidando lisiados, ayudándolos a rehabilitarse.

Y, sin embargo, viéndome desconsolado,
aquella Navidad del cincuenta y ocho,
llorando desconsoladamente, triste y frustrado,
en víspera de unos Reyes que no trajeron
"el coche que se le abrieran las puertas", que yo esperaba.
Me dijo:
- ¿Tú crees en la Providencia?
Yo no entendía esa palabra, pero dije:
- Sí.
Y me regaló un avión, que era una tontería fea.
Se le cargaban como tres supositorios de plástico,
con un alfiler en la punta y que mirando por el fuselaje,
y con ayuda de un espejo se veía el suelo.
Sobre él, se ponía un corcho cuadrado con una ilustración, 
a todo color de la Tierra vista desde el espacio.

Alguna vez me pinché en la punta del pie. "Bombardeando".
Ya dije: algo feo y 
que nada más verlo
 supe "el recorrido" que tenía.
Y así ha sido toda mi vida.
Siempre confiando.
Pensando, y lo sabia: 
"que el hombre es la medida de toda las cosas"
y a posteriori lo reflexionaba, si lo sabía...¿entonces?...
Pero sigues confiando, aunque tengas la cara como un pan
de tanta "torta" que te llevas.
Y no hay más. 
Por eso lo digo.
Porque no va a cambiar tu vida, como tampoco la mía.
Aunque yo "sé que no tengo mala sombra".
Y eso me reconforta.
Sigo confiando...en Dios.
Y con el tiempo he visto que todo es por algo;
aunque...duela.

© GatoFénix

Escrito el 26-11-2015 13:46

151 - La música: el espejo del alma.





El espejo del alma: la música

La música es nuestro espejo del alma.
Este espejo "pasa del tiempo" y nos mira,
tal como es nuestro interior.
Desaparecen las arrugas de la piel
y aparecemos tal como somos.
La música es el espejo del alma.
En ella, al cerrar los ojos, quedamos
en una paz zozobrosa y remozante.
Es el gozo interior de ser; no, de haber sido.
El gozo de existir dentro de uno momentos
felices como en un huevo de Pascua "sin tiempo".

Damos saltitos imperceptibles en nuestro interior;
y nuestros pies olvidan sus achaques;
se mueven todos los órganos del cuerpo,
cabalgando al paso, al trote,...del corazón.
El siempre joven.
Pierdes la memoria
del tiempo, volviendo del revés, el tiempo.

Y entonces, aparece una sonrisa interior en los labios;
tan fresca y jugosa como entonces, que es ahora,
tan locos, como felices e irracionales,
durante la escucha.
Y la música, que es un espejo interior, nos devuelve
nuestro mejor momento como un beso.

Y pasa una película hecha de retales del pasado
vueltos esencia, que, diluidos, tornan el vaso de agua transparente
en un crisol, una lupa misteriosa que aumenta
lo amoroso y dulce transmutándose
en una copa de excelente vino
con la que ahora brindo por vosotros.
¡Salud, amigos!

© GatoFénix
Escrito el 27-11-2015 15:04

27 febrero 2022

149 - La piel de una esfera





Nos pasa a nosotros igual.
Decimos "que se nos hiela el alma".
Porque el amor es nuestra agua de vida.
Y no hace falta, en ocasiones,
tantos grados bajo cero.
A pleno sol, en verano,
con quien más quieres...
alguna palabra...a veces,
una mirada...
Sólo una mirada y quedamos
hechos hielo conformando la piel
de una de esfera.

Una esfera vacía llena de aire seco
como de Chinchilla (1)en invierno.
Ignoramos todo y habitamos como podemos
en el inhóspito centro de ese frágil globo
que es nuestra casa buena parte
de nuestra existencia.

Es tan terrible esta maldición
que nos inhabilita para ser tocados,
que no ha lugar, por nadie
y ni resistiríamos un beso,
de esos de pétalo de rosa.
Porque al instante,
saltaríamos en puntitos de luz
y quedaríamos convertidos
en incontables pizcas
sin historia, y
sin porvenir.

© GatoFénix  08-11-2015 23:30
(1) Chinchilla, provincia de Albacete España.

Parece que interesa.

815.- A las 6:66 de la tarde...de ayer.

Gato de metal...Mi signo chino. AveFénix...Siempre, de ahí mi pseudónimo. Aparcada la moto  en la Entrada de Urgencias en el Hospital de Tom...