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18 noviembre 2022

259 - Como pedradas al corazón. El vacío.







 Cada día, a cada paso, a cada momento
la realidad virtual que nos llega, nos hiere.
Todo son pedradas (sin animo de ofender, porque deriva de, piedra)
y "en sobre esta piedra edificaré mi iglesia" (otra coincidencia).

Ya,  hablar claro no es posible.
Hay que crear unas cripto palabras que sean reconocibles.
Es la segunda generación o la tercera de una jerga.
Nunca una jerga era, sino para adornar un texto,
con figuras que le dieran realismo e incluso alguna "Belleza" 
que atrajera la atención del alma del lector.
Esto son escritos de alma, que todos lo son,
pero nunca fue tan fácil escribir oscuro queriendo
derramar luz y claridad a los hermanos lectores.
Hoy encontraba una viñeta de una publicación,
y luego desapareció.
Llevo horas buscando y no la encuentro. 
Paso a describirla:
Es un caballero, caminando hacia un precipicio
(está a un paso de él)
 pero va leyendo el periódico y está tapándole la visión.
Otro caballero viene corriendo unos pasos por detrás y le grita:
 !Cuidado que va a caer al precipicio!
 Y él responde sin detenerse y sin sacar su cara del periódico: 
- "Aquí no lo pone".

Ha sido una pedrada total.
Me dio en el centro.
Su impacto reflejaba certeramente el hoy, 
en una extensión geográfica que no cabe en el mapa.
Y quedas perplejo, asombrado,
incluso "maravillado" de la Verdad.
Realmente esa pedrada, de una bola de papel de periódico,
antes de encestarse en la "canasta" 
de la papelera del despacho,
me ha despertado absolutamente, 
del golpe moral.

Del golpe moral de recordar y fijarme que, hoy mismo,
en varias conversaciones he percibido claramente:
al lector ensimismado en el periódico.
He observado rostros por la calle, en el comercio,
que ya no miraban las personas de frente, sino que,
evitando la mirada, te hablaban, mirando a otra parte,
con indicaciones...como en el Super: ¿?
-"..sí, está por ahí...
en el siguiente pasillo"...
Y seguían, como idas (las personas), 
caminando de un lado para otro
como si, no sé quien, las condujera.
Yo, miraba al techo, por si veía algunos hilos transparentes, 
como de la cuerda "Mi" aguda de guitarra.
Pero, no había nada.
Sin embargo,
sus movimientos espasmódicos me hicieron
encontrar "que no había nadie dentro".
Suelo sentir la energía de la gente.
A todos nos pasa. 
Pero no había nadie.

- "N´a más verlos".
Que me dijo el frutero, con ese "oficio" de comerciante,
indicando, que sólo con ver a la gente, sabe...
desde lo que va a comprar, hasta cómo se encuentra de salud.

Caminar por la ciudad o cruzarse con alguien,
te da ese eco de vacío generalizado
de este portal, "de-salmado" 11:11,
que está dejando el escenario desnudo.
Porque se caen los decorados y todas las bambalinas...
Hasta la "concha" del apuntador (no va con segundas) 
ha desaparecido...
Y, el público, le está viendo la coronilla
y el libreto de la obra, "al chivato".

Ya no tiene credibilidad, ni encanto, 
el teatro.
El vacío.

© GatoFénix






16 noviembre 2022

258 - Monólogo de mi "eco" esta tarde-noche.





"Monólogo de mi eco esta tarde".

A veces, como hoy, todo es otoño.

El dorado de las hojas por los suelos muestran

el oro de los corazones que han cumplido.

Llegan a descansar en el suelo 

como "alfombra sin tiempo".

Se dejan pisar, para volver a la Madre,

mientras...

elevan su mirada al Cielo; y vuela hacia el Padre,

su Sagrado Espíritu en evolución:

"Todo se ha cumplido como se me ordenó:

No tengo más voluntad que la Tuya".

"Aunque no sea tan fuerte; porque en esa fragilidad

vive mi resiliencia: 

la paciencia, la espera y el dolor

de lo inconcluso o mal terminado; 

El dolor de las equivocaciones

en esas lagunas, que nos deja la inconsciencia y que nos ciega

 ante la oscura luz deslumbrante de la primavera ya olvidada".

Ahora, lejos de todo,

a solas, en el suelo, solicito humildemente,

volver a la tierra, una vez más; a la espera,

de otra nueva oportunidad, en otra primavera,

vistiendo la amorosa luz verde

del Arcángel Rafael, y guardando en el corazón

el Blanco Iridiscente del Cristo Resucitado.(Sic)

Es otoño, un otoño más pero un poco distinto.

Es el último otoño porque comienza un portal, 11:11,

que ya, no sabemos a dónde nos conducirá.

ni podemos atrevernos los más atrevidos a vaticinar.

El mundo del plasma y los plasmados, lo saben todo.

Repiten todas las lecciones de carrerilla y 

yo creo que "este portal", 

exactamente no va a salir por las pantallas.

El Sol nos dice "cosas"; 

Gaia: "nos dice cosas";

los cielos, más allá de donde alcanza la vista: "nos dicen cosas";

Hasta la luna traidora "algo cuchichea"...

Todo está hablando un lenguaje ancestral,

que ya hemos olvidado o, peor aún,

lo tenemos tergiversado.

La gente no puede tener memoria de "lo no aprendido".

La peor situación tenemos,...que no es no saber;

lo peor, es estar "confundidos".

Ya, no sabemos dónde estamos. 

Ni de dónde venimos,...

No hay referencias y así, sin referencias,

"caminamos como podemos".(Expresión coloquial)

Han esturreado el contenido de la caja de Pandora:

"por tierra, mar y aire"...

y casi lo peor...

a través del todos los plasmas...

 y de todos los plasmados.

 

© GatoFénix 



Y con esta preciosa canción de Cuna interpretada por Arpa Dei, me retiro a dormir, satisfecho 
pero muy triste.
Que Dios os bendiga.  Muchas gracias. 
GatoFénix




13 noviembre 2022

257 - Tengo este diálogo conmigo en el 11:11





 
 
 
 
Tengo este diálogo interno cuando, "
cae la tarde del día segundo de Portal".
Recuerdo...
en el portal de una casa/cosa desconocida,
 El recuerdo es revivir: revivir, experiencias nuevas.
Parece contradictorio pero no lo es.
Cada portal es como todos los portales de las casas.
Portales señoriales por donde entraban carruajes;
portales de comunidades de vecinos, con portería;
Pórticos de Iglesias o Monasterios.
La misma sensación de frío, de ser un extraño.
De alguien que se acerca a un lugar, donde no pertenece.
Y bajo los dinteles de piedra o palpando las jambas de madera,
mil veces barnizada en oscuro, y que nunca sabes el color...
Hueles su aceitoso olor, tirando a rancio,
y casi te empequeñeces más porque sabes de inseguridades.
Hay portales variados y este, 11:11 sin embargo,
este portal "no lo tenemos en el catálogo".
No veo portero que nos guíe.
Tenemos que buscar en nuestro interior.
"Sentimos que no es un pórtico cualquiera".
Es, algo nuevo. 
No hay viviendas, ni iglesia, ni convento...
no hay nada tangible, ni hecho por el hombre;
nada que se vea con los ojos,
hay sólo un espacio, diría que infinito,
aunque lejísimos se vislumbra...
lo que  parece la salida.
Barrunto que todo es energía que se irá conformando,
segundo a segundo, por nuestros pensamientos.
El corazón quedará como dueño y creador de cosas.
Nuestro corazón, el triste olvidado;
ahora, aún maltrecho, es el hacedor de milagros.
A unos metros de la entrada, la Luz es inmensa.
Hay colores con textura.
Múltiples colores que aparecen 
en la superficie, en algo así como, 
una pompa de jabón.
El cielo es multicolor; 
como pinturas en agua jabonosa  y aceite
y no parece distinto
al Cielo que vemos al emerger el Sol
sobre la linea del mar un día despejado.
Verdaderamente sentimos miedo,
pero una voz interior nos dice:
"Resiste"
Una y otra vez: "Resiste", como ahora...
 que se me llenan los ojos de calor y la frente arde de tristeza.
Y vuelvo a escuchar en mi corazón: "Resiste".
Y no sabes como hacerlo.
Y te suenas la nariz con un clínex.
No hay herramientas para fabricar 
"nuevas cosas"
Las herramientas que tenemos son para hacer
lo que ya es, de siempre.
No sirven.
Otra voz me llega: "El Amor"
Quedo callado lleno de preguntas.
Y vuelvo a escuchar: "El amor hacia ti"
Este portal entonces ha de llenarnos de algo que no tenemos
porque nos lo han sustraído/nos lo hemos negado
siguiendo unos perversos patrones
que nos han desarmado...
y casi estamos "des-almados".
Detrás quedan, a la espalda, miles de años de esclavitud.
Miles de años de engaños, tan hábiles,
que nos hemos engañado a nosotros mismos.
En este portal se nos da la oportunidad
de revisar todo lo que hemos tragado sin rechistar, vida tras vida.
Hemos sido utilizados, con nuestro consentimiento,
lo cual es rizar el rizo con gran inteligencia
y eso nos entristece, porque que hará el ego se avergüence
de tanto miedo detrás de sus acciones.
Miedo inducido por seres de varios planos,
cuyo objetivo ha sido y es: nuestro embrutecimiento,
nuestra enajenación,
para asentir a todo y, a cambio de unas migajas,
nos han hecho que, casi perdamos,
nuestro patrimonio del Amor infinito de Dios. 
Resiste, oigo de nuevo, y así lo haré,
poco a poco, recuperando todo lo perdido,
porque cada desapego es una ganancia
en el tránsito de este Portal 11:11
hasta el 11 de enero de 2023

© GatoFénix






02 noviembre 2022

256 - Volvieron a la Casa del Padre.


Ilustración de ArcoIris Pipol: El último color: Violeta.
© José María García Toledo


En un día como hoy no terminamos de estar solos.
No es todo el día.
Hay en él, espacios en que nos vienen, como una brisa,
y sentimos… que no son añoranzas o recuerdos; no.
Son sensaciones que nos rondan por encima de los hombros,
entre nuestro cuello y la frente, diría yo.
En la que se junta todo en la soledad con uno mismo,
en determinados tiempos o espacios;
…que, a veces, no sé, si hasta son la misma cosa.
Tampoco es más de lo mismo, porque traen una dulzura,
como de momentos, que nos han construido en esta vida,
para llegar a estar en este instante.
Son nuestros familiares que partieron,
hace poco o mucho tiempo, y que nos "visitan" hoy.
Hoy , día 2 de Noviembre, que es,
Dia de los Difuntos (en España).
Son ellos los que parecen tener permiso para acercarse.
Tienen todo el tiempo del mundo, porque están
en el "no-tiempo" donde no hay relojes,
ni la oxidación de la materia, propia de Gaia.
Por eso
 pueden disfrutar de un descanso entre tareas.
Nosotros, los que seguimos aquí, temporalmente,
los sentimos, como he dicho, como a ratos y,
en nuestro corazón.
Sólo hay un enorme agradecimiento,
por tanto que hicieron por nosotros;
Y como venimos sin "manual", en ocasiones, los juzgamos...
para luego… caer nosotros, en lo mismo;
porque, al fin, esto es una rueda.
En este momento sólo hay perdón y amor,
en nuestros corazones;
Agradecimiento, perdón y mucho amor
que ellos reciben de la mano del Arcángel Azrael.
Arcángel, del color de las perlas,
que quiso visitarme una noche para indicarme
que yo era de "su equipo";
 y… hasta ahora.
Entendí poco a poco muchas cosas.
El tiempo me ha ido enseñando, mostrando evidencias,
que mi relación con "ese momento clave" (la muerte)
era parte de mi Misión.
Siendo yo, a veces:
Sus manos, Su voz, Su consuelo, Su amor...
para los que fortuitamente se me han presentado
a lo largo de mi vida.
Siento fuertemente su dulzura en este momento,
incluso me conmueve al borde del llanto.
Como cuando los ojos se ponen incandescentes
sin soltar una gota y nuestra frente parece
que tuviera un faro de bicicleta en el tercer ojo:
Así es como me siento.
Cumpliendo, lo que lleva, casi todo el día
haciéndomelo ver, de mil maneras...
No es día de flores,
porque terminan oliendo a muerto, y la muerte no existe.
Es día de la fragancia de la oración y del venturoso recuerdo
que tenemos de aquellos que ya se fueron a la Casa del Padre;
pero, hubo un tiempo, que transitaron por donde pisamos ahora
o por donde hemos caminado con ellos de la mano,
kilómetros y kilómetros… con:
 nuestras mismas preguntas; sus mismas respuestas;
los mismos silencios, las mismas "lilayas" o refranes...:
"CICLISTA, PARAGUAS, BEBÉ, SOMBRILLA Y CINE".
¡CULEBRILLAS PESACANTOS HABICHUELAS Y GARBANZOS!
y luego... laaargos silencios.
Y así, paso tras paso; aprendiendo a "pasar".
Plasmando en este ejemplo: la vida de ida y vuelta.
Observando los atardeceres de las estaciones:
en los retoños de las hojas o en los regueros
 de hormigas por la senda, junto a la carretera.
Porque, en aquel entonces, casi no había coches, ni camiones;
pero en la mitad de la carretera hacia Almagro,
 había una cruz que conmemoraba
la muerte de una joven pastora que fue atropellada y murió allí,
por salvar a su borriquillo que se había espantado
y se metió a la calzada de adoquines.
Como veis, todo historias,
que acaba de traer mi padre, que ya está Arriba,
y que así me agradece que en el día de su partida,
yo le dijera al oído:
"Papá, no tengas miedo. Vas a estar muy bien"
Y a las pocas horas, ya no estaba aquí.
Hoy le habrán dejado que nos visite y seguro
que ha venido con Amparito, mi madre.
Porque cuando a ella partió.
Al llevarla al hospital, para no volver,
Me dijo, que le dijo: "Hasta la eternidad, Amparito"
y se le cayeron unas lágrimas.
(Como a mi ahora)
Apoyó sus dos manos en mi antebrazo izquierdo
y lo abracé con mi brazo derecho y mi mano izquierda
descansando en la espalda en su corazón emocional.
 Es día de recuerdos:
amigos de la infancia, niños todavía,
amigos de la juventud,
amigos de siempre, recién desaparecidos,
familiares próximos y parientes políticos...
todos los que van un pasito por delante de nosotros,
a los que veremos y seguiremos en esta preciosa
y misteriosa aventura que es ser
hijos de este Padre Celestial, que es puro Amor.
Y en tiempos muy "interesantes" que diría un chino.
 © GatoFénix 
(Actualizado el 17/06/2024
 
En un día como hoy no terminamos de estar solos.
No es todo el día. 
Hay en él, espacios en que nos vienen, como una brisa,
y sentimos que no son añoranzas o recuerdos; no.
Son sensaciones que nos rondan por encima de los hombros,
entre nuestro cuello y la frente, diría yo.
En la que se junta todo en la soledad con uno mismo,
en determinados tiempos o espacios;
que a veces no sé, si hasta son la misma cosa.
Tampoco es más de lo mismo, porque traen una dulzura
como de momentos que nos han construido en esta vida
para llegar a estar en este momento.
Son nuestros familiares que partieron,
hace poco o mucho tiempo, y que nos "visitan"
hoy , día 2 de Noviembre:
Dia de los Difuntos (en España).
Son ellos los que parecen tener permiso para acercarse.
Tienen todo el tiempo del mundo, porque están
en el "no-tiempo" donde no hay relojes,
ni oxidación de la materia de Gaia
y pueden disfrutar de un descanso entre tareas.
Nosotros, los que seguimos aquí temporalmente,
los sentimos, como he dicho, como a ratos y, 
en nuestro corazón, 
sólo hay un enorme agradecimiento,
por tanto que hicieron por nosotros;
y como venimos sin "manual", en ocasiones, los juzgamos...
para luego caer nosotros, en lo mismo; 
porque al fin esto es una rueda.
En este momento sólo hay perdón y amor,
en nuestros corazones;
Agradecimiento, perdón y mucho amor,
que ellos reciben de la mano del Arcángel Azrael.
Arcángel, del color de las perlas,
que quiso visitarme una noche para indicarme
que yo era de "su equipo";
 y hasta ahora.
Entendí poco a poco muchas cosas.
El tiempo me ha ido enseñando, mostrando evidencias,
que mi relación con "ese momento clave"
era parte de mi Misión.
Era, a veces: sus manos, su voz, su consuelo, su amor...
para los que fortuitamente se me han presentado
a lo largo de mi vida.
Siento fuertemente su dulzura en este momento,
incluso me conmueve al borde del llanto.
Como cuando los ojos se ponen incandescentes
sin soltar una gota y nuestra frente parece
que tuviera un faro de bicicleta en el tercer ojo.
Así es como me siento.
Cumpliendo, lo que lleva, casi todo el día
haciéndomelo ver, de mil maneras...
No es día de flores, 
porque terminan oliendo a muerto, y la muerte no existe.
Es día de la fragancia de la oración y del venturoso recuerdo
que tenemos de aquellos que ya se fueron a la Casa del Padre;
pero, hubo un tiempo, que transitaron por donde pisamos ahora
o por donde hemos caminado con ellos de la mano,
kilómetros y kilómetros con:
 nuestras mismas preguntas; sus mismas respuestas; 
los mismos silencios, las mismas "lilayas" o refranes...:
"CICLISTA, PARAGUAS, BEBÉ, SOMBRILLA Y CINE".
¡CULEBRILLAS PESACANTOS HABICHUELAS Y GARBANZOS!
y luego... laaargos silencios.
Y así, paso tras paso; aprendiendo a "pasar".
Plasmando en este ejemplo: la vida de ida y vuelta.
Observando los atardeceres de las estaciones:
en los retoños de las hojas o en los regueros
 de hormigas por la senda, junto a la carretera.
Porque, en aquel entonces, casi no había coches, ni camiones;
pero en la mitad de la carretera hacia Almagro,
 había una cruz que conmemoraba
la muerte de una joven que fue atropellada y murió allí,
por salvar a su borriquillo que se había espantado
y se metió a la calzada de adoquines.
Como veis, todo historias,
que acaba de traer mi padre, que ya está Arriba, 
y que así me agradece que en el día de su partida,
yo le dijera al oído:
"Papá, no tengas miedo. Vas a estar muy bien"
Y a las pocas horas, ya no estaba aquí.
Hoy le habrán dejado que nos visite y seguro
que ha venido con Amparito, mi madre.
Porque cuando a ella partió.
Al llevarla al hospital, para no volver,
Me dijo, que le dijo: "Hasta la eternidad, Amparito" 
y se le cayeron unas lágrimas. 
(Como a mi ahora)
Apoyó sus dos manos en mi antebrazo izquierdo
y lo abracé con mi brazo derecho y mi mano 
descansando en la espalda en su corazón emocional.
Es día de recuerdos:
amigos de la infancia, niños todavía,
amigos de la juventud,
amigos de siempre, recién desaparecidos,
familiares próximos y parientes políticos...
todos los que van un pasito por delante de nosotros,
a los que veremos y seguiremos en esta preciosa 
y misteriosa aventura que es ser 
hijos de este Padre Celestial, que es puro Amor.
Y en tiempos muy "interesantes" que diría un chino.

© GatoFénix


Harpa Dei





26 octubre 2022

255 - La obra de Cristo

El turquesa en Lagunas de Ruidera



Patito a contraluz





 La obra de Cristo

La Obra del Cristo no es una doctrina más, ni una agrupación de seres con inquietudes espirituales, sino la Realidad maravillosa que brindará, a todos los hombres del Mundo: Paz y Armonía, espiritual y material.

No está destinada a traer a los hombres el Conocimiento de la Realidad Espiritual de la Vida, sino el Conocimiento de que esa Realidad es imprescindible dentro de la enorme Obra a realizar, para que el hombre despierte de su letargo y comprenda la necesidad de preocuparse por su Progreso Espiritual, moral y físico, y aprenda a vivir de acuerdo con la Voluntad del Padre.






Te ayuda a zambullirse en el mar del tiempo y encontrarse solo, 
pero rodeado de sensaciones en la piel de todo tu cuerpo 
como si el agua te engrosara el ser y fueses todo, 
como un delfín incipiente, miedoso e inexperto 
en ese medio turquesa tan bello, que nos rodea 
cuando nos sentimos casi en el fondo, 
que es el centro por cierto, 
de una infinita esfera transparente 
donde somos un punto, 
justo en su corazón de ese todo, 
como una chispita 
de Dios.
Andar por ahí esos minutos que los pulmones nos permite estar 
es como un suspiro,
 tal vez una vida de las nuestras 
enmarado 
donde sientes lo efímero que es nuestro paso, 
como encantados, de la sensación de sentirnos desnudos
 pero ingrávidos, como si, por un poco, fuéramos
 Ángeles, 
ángeles de vibración baja y... 
materiales.
Pero estamos siempre 
en ese estado "de gracia" que es la soledad por inmersión.
 Es, lo que llamamos historia, y que es tan difusa
 como y tan evanescentes son los recuerdos.
Una niebla en la noche a la luz de las farolas,
con el suelo de charol,
y un vago olor a musgo
de cuando en cuando.
"Panta Rei" 
dicho en este momento, 
no al lado del curso de un río que es de lógica, 
sino inmerso en el agua de una corriente de agua 
dentro del mar. 
Esa sensación de que, en la zambullida, 
sientas ríos, que no ves y que la piel detecta 
por movimiento y distintas temperaturas
 que a veces te rodean las piernas 
o te abrazan el torso o te besan deslizantes tu rostro.
Es el no-tiempo en la secuencia de esta vida. 
Si somos conscientes: siempre solos. 
Si estamos dormidos, a veces: 
bancos de pececillos plateados (como otro rio) 
dentro de la mar. 
Que es la vida.

© GatoFénix 



Parece que interesa.

896.- Los colores de Orión y Angélica...al fondo.

(Soy Maestro de esta terapia desde 1994-95-96 en Madrid Maestra Bearne y en Dev-Aura Inglaterra)  Y vino a mi, suavemente pero con fuerza to...