Yo le dije, por Wasap: ¡Buenas noches!
Y al rato, me contestó: Adiós.
Nunca me habían dicho “adiós” como buenas noches.
Ni recuerdo nunca estar tan solo y tan engañado.
© GatoFénix
A la luz de una lamparita. Toda una revelación...imprescindible. El corazón de la llamita. El amor de Dios se nos presenta. Vivir conscien...
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Si es constructivo lo que piensas: Adelante. Como si fuera para ti.