© GatoFénix ( Mañana cumpliría 99 años)
en la Plaza de Almagro (Ciudad Real)
© GatoFénix ( Mañana cumpliría 99 años)
Ella sabe que
algo me pasa.
Gime y hace como que me ataca;
Retrocede y gruñe; toca mi tibia con su nariz
y me mira.
Sabe que estoy triste y se me sube a la pierna.
Nos miramos.
Nos compadecemos.
Y sentimos la soledad de cada uno.
Hay una especie de abandono sufrido.
- Nadie lo aceptaría, como pasa con las
evidencias -
Se pasea por encima de mi con sus patitas
livianas,
mientras parece que llora como un bebé.
No sabe qué hacer y yo tampoco.
Espera que le diga algo.
Pero, callo.
Y debo retirar la cara porque
intenta lamerme la barbilla.
Espera que le arroje su hueso de juguete
y lo deja junto a mi pie.
Me mira.
Vuelve a pasearse y va a la puerta del patio
a rascar el cristal para que le abra.
Se sube a mis piernas y me lame la mano.
Creo que le pondré el arnés y
saldremos juntos a la calle para que olfatee
su territorio próximo y se distraiga.
No sé si pensará,
y si piensa...lo que pensará.
Al menos, caminaremos
como el burro en la noria
con los ojos del entendimiento, vendados
por un tiempo.
© GatoFénix
La pérdida y el
abandono es difícil de contar.
Va más allá del tiempo.
Una triste semipompa viajando sobre la
superficie,
como media burbuja pendiente de explotar
a la mínima incidencia.
Por eso a estas horas no tengo palabras.
Busco en los silencios algún signo...
Pero sólo veo imágenes vivas, en movimiento,
cosidas a un tiempo inolvidable:
Ya inexistente.
Parecen pensamientos formando una esfera
como el fruto del diente de león.
Cogidos por el centro, conformando
una felicidad tan bella como frágil;
temiendo un soplo que todo lo desbarate.
Temiendo lo desconocido, previsible y , tal vez,
inevitable.
Curioso verme a mi dentro de ese tiempo: lleno,
ocupado, sonriendo como si fuera un río.
Aparentemente, quieto hasta que ves que se mueve
al abrazar los juncos con sus aros de agua.
Y me escucho contento contando un cuento,
mientras huelo que flota en el ambiente,
el vapor del baño de tu hijo
con el olor a piel seca y esponjosa
mezclada con la colonia de limón y miel,
a sábanas blancas de algodón y queso tierno.
Ya digo: Una esfera de diente de león.
Por eso, a estas horas, te desvelan los
recuerdos
y te pillan escribiendo porque el paso
inexorable de las cosas
nos llevan con ellas en un sinsentido
y al silencio.
Cada vez, observas, que las conversaciones se
alejan
del amor y del alma, que ya han enterrado y no
existe;
y se barnizan pensamientos con inteligentes
conceptos,
observen la ironía, para que todos juntos
puedan llenar la mente, pero que todos juntos
no valen, un beso en silencio en la cabeza de tu
hijo:
- Buenas noches. Que descanse bien. Duerme con
los angelitos,
mientras te tapaban y te apretaban por las
corvas
para que no hubiera aire que te enfriara.
Y mientras sonreías, apoyado en la almohada
cogiendo el embozo de la cama con las manos
junto a la barbilla...y te embarcabas.
Casi notabas cómo se desprendía de la orilla
y empezaba a sumergirse en el mar del sueño.
Lo vives con él y, como todas las noches,
renace la despedida de siempre.
Verdaderamente qué poco sabemos.
Nos vomitan las pantallas, que nos acosan y nos
embasuran
en la racionalidad más rentable y se lucran con
nuestro esfuerzo
vendiendo el progreso, la modernidad como
religión
del pensamiento único y verdadero.
Así, lejos de nosotros, vemos cómo, si pensamos,
todo lo que importa se va yendo, y aunque lo
sepamos,
no podemos ni decir por qué.
Y si no sabemos "el por qué" de las
cosas importantes
¿Qué más da, las otras?
La felicidad podría ser la flor de la planta
diente de león:
Esférica, bella, perfecta y frágil;
que se rompe y vuela con un soplo
y desaparece.
Un soplo que te desbarata.
© GatoFénix
Cartel mío y que fue premiado para anunciar las fiestas de Carnaval en 1984 (como de Orwell)
© GatoFénix - ¡Carnaval, Carnaval!
Publicado el 23-04-2012 20:55
© GatoFénix
(Disfrutad de los libros...y algunos, también de la rosa)
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Localización: Madrid
Registro: 02.07.08
Preciosa dedicatoria, GatoFénix, entrañable todo el poema.
Me ha encantado "Todo lo que soy son palabras prestadas"
Todo lo que somos, Gato, es eso y nos encanta jugar con ellas.
Un abrazo,
Mar
Gracias, Mar...
También pensé en ti.
Acababa de leer tu incertidumbre en estos tiempos,
por esta charlotada que vivimos; aunque, aparentemente,
desde distinto tendido.
Sólo es "maya", la apariencia de las cosas hindú,
porque realmente, no nos engañemos,
estamos en la arena
y,
a ambos,
nos están lidiando.
Un abrazo
GatoFénix
Entre lo real y la realidad
Publicado el 09-09-2011
© GatoFénix
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