Busca en este blog

05 marzo 2022

160 - Carnaval 2012: Recuerdos y enredos

 


Fotografías de Munera (Albacete)




GatoFénix - Carnaval 2012: recuerdos y enredos.
Publicado el 20-02-2012 07:44

Hubo un antes de ahora.
Hoy aparece en el cajón virtual de mi ordenador
un recorte de tiempo hecho color y alegría.
Era un cartel en su día, que anunciaba el carnaval.
Cierto que hace años
lo dice el formato.
Impresoras incipientes,
mucho grano,
De Luxe Paint II,
un hito entonces en diseño a color
¡ciento setenta y cinco ppp!
Y sólo fue ayer, como quien dice,
el paso del tiempo en las cosas del software.
Sin embargo, ese paso del tiempo
no ha restado una pizca de la frescura
que comunica.
Alegría y amargura
confeti, serpentina
luz y sombra
bailes, risas,
conejos y damas,
Houdini y Bogart.

Un velo de luto me envuelve estas fechas.
Mi madre culpaba a estos bailes,
al sudor y la fiesta,
al frío en Motilla
y a la pulmonía que en una semana
acabó con mi abuela.
Se fue de baile disfrazada enamorada
para sorprender a mi abuelo.
Y se enfrió o lo que fuera.
Mi madre no olvidó que por estas fechas
se quedó sin madre.
Por estas fechas,
dejó de ser niña y pasó a ser adulta,
aquella cuaresma con cuatro años.

Al poco, se caso de nuevo mi abuelo,
y lo perdió de padre, para siempre.
De su nueva madre no hablaba...

Era un Carnaval cualquiera por el veintiséis
que acabó con crespón negro.
Un carnaval cualquiera, de los de antes.
A diez años de la guerra, premonición de muerte,
la guerra civil de España del treinta y seis.
Guerra, que en estos últimos años,
fue traída y llevada por gentes sin hiel.

¡Que hasta la sangre utilizan
como cortina de humo para tapar sus felonías!

Será por eso, por lo que vivió mi madre,
por lo que nunca me ha interesado demasiado el Carnaval.
Pero... he pasado por pueblos con gran tradición.
De todos, recuerdo Munera,
pueblo de Albacete, cerca de El Bonillo.

Allí encontré un Carnaval que era una gran fiesta.
Lo recuerdo todo aquello como un sueño:
el tabaco, el anís del mono,
el coñac, el ponche, los *mantecaos,
el olor de la carne perlada y los calores del gentío.

Empezabas bailando con una moza,
que te había sacado ella,
y en una pieza habías cambiado
cuatro o cinco veces de pareja,
sin salir de tu asombro.
Pasodobles, boleros, la raspa,
cualquier cosa que tocara al orquesta.
Todo era dejarse llevar.
Eras un pelele más, como un juguete de trapo.
Mejor no pensar y disfrutar de todo.
Era una verdadera fiesta.
Nunca había visto, ni vivido aquello
y nunca lo he vuelto a vivir, de esa forma.

Todavía sonrío al recordar...

Me gustaría que todo siguiera igual:
gentes que se cambiaban dos y tres veces de disfraz
en el día;
anécdotas con "la experta",
que era mujer mayor, y ya podréis imaginar...
Unas risas;
unas miradas y unas complicidades
que tan pronto te hacían espectador como
protagonista en un enredo chusco.
¡Qué gente más sana y más alegre!

Os contaría más, pero queda tan lejos
que pudiera equivocarme en cosas
y no sabría daros todo el encanto que viví ese año.
Todos andaban, durante una semana, perdidos
como la 10-11 en un taller mecánico.
Me redimieron de mi tristeza y se lo agradezco.
Entendí que el Carnaval te puede matar
de mil maneras, o más.

Espero que el desembarco de la modernidad
que nos ha aquejado estos veinte años
no lo hayan reventado todo con unas carrozas de purpurina
y unos pasacalles que no van a ninguna parte.

Las calles: para ir de un sitio a otro y punto.
Las comparsas: para escabullirse.
Justo lo contrario del Gran Hermano ese.

Todo era entonces más económico y más entretenido.
Espero que todavía siga así.


© GatoFénix (Recordando a sus amigos Sebastián y Carmelo)

159 - Envuelto en aires otoñales.








 © GatoFénix - Envuelto en aires otoñales 
(08-10-2010)

Envuelto en aires de poniente,
como en volandas,
anduve buscando el otoño
pero, los "grandes almacenes" de Gaia,
ya estaban de inventario.
Algunas etiquetas amarillas,
al llegar a Cuenca,
en las alturas de los chopos
de la ribera derecha del Júcar.
Hasta allí...
un entrar en los pensamientos
para viajar sobre un sueño,
increíble pero cierto,
que es mi moto.
Me gustaría , pero no puedo
contagiarte mejor la sensación de ser,
de sentir y volar en un túnel
como encapsulado,
totalmente despierto,
con cara feliz de bobo.
Escaneando con los ojos cada instante,
escrutando el horizonte que me llega
y percibiéndolo todo...
viniendo o yéndose
a gran velocidad.

Con su mejor azul zafiro radiante, el cielo
tuvo, colgadas, todo el viaje,
varios trenes de nubes,
nubes de algodón por cierto,
nácar y cielo,
superpuestas 3D en vivo,
moviéndose hacia el Norte,
parsimoniosamente, en apariencia,
- que luego vete tú a saber.

Las lindes están cubiertas de los,
hasta hace poco,
erguidos girasoles y que ahora
son siervos de cabeza gacha,
a nuestro paso, como en el cuento
de "El gato con botas",
mientras transita las tierras
del inventado Marqués de Carabás,
- que no hubo gato heredado más rentable
en la historia de las historias.

Así, calzado con "las botas de siete leguas"
he llegado hasta el Puente de San Antón
y he vuelto a casa pensando:
A veces la vida es como si no pasara
y todo, en tu otoño, pasa ya demasiado deprisa.

© GatoFénix

Puente de San Antón


Ribera del río Júcar

158 - Ancianidad y muerte: entre dos músicas.








Entre dos músicas muy significativas, y muy oportunas,
intercalo mi escrito.
Abriendo como un rendija, dejo entreverlo.
Son, cosas propias de este cuerpo mortal, 
que por un tiempo, nos contiene.
En la primera jamba de esta ventana, Serrat,
que ahora en estos días, si se escucha, verá que se quedó corto
y que las realidades vividas en estos últimos años,
sin dar detalles, ha rebasado sus palabras y 
concluirá, que es una pena tanta crueldad.
Tanta, que resulta "inhumana".
Una crueldad nutrida de adoctrinamientos
y argumentarios en el plasma que han modelado 
los pensamientos y las conductas
sobre el endiosamiento del cuerpo
que es , al fin y al cabo, un gran negocio,
reventando desde dentro una suciedad (perdón) 
quise decir: sociedad.
La granja humana, les es muy rentable.
Dice, Joan Manuel, que somos de usar y tirar,
y eso es lo aprendido, con un detalle más,
mientras se tira "el deshecho": 
se desprecia; se margina;
se ridiculiza; se denigra hasta tu aniquilación.
En el segundo postigo de este ventanuco,
un tango, que habla de una madre, que viejita,
le cambian la vida de sus hijos por medallas y honores.
Al medallas no abrazan, no nutren, no sirven
para remendar un corazón devastado por la perdida
de los hijos de sus entrañas.
Y ella queda destrozada y sola,
en esta vida, que ya no es sino un "no entender"
hasta la locura, 
si no se enfoca en el Padre Madre Dios.
Dios, que en esta sociedad, 
como si fuera un cuento de ancianos,
han vejado ridiculizado y finalmente sustituido
por los ídolos de ingeniería quirúrgica, química, 
farmacéutica y alimentaria...
y, claro,... del televisor o la Gran Pantalla
.


Con todo cariño para mis lectores de cualquier parte del mundo.
© GatoFénix

 

03 marzo 2022

157 - Un trocito de la Zafrilla de mi infancia (1955) I, II







Publicado el 05-08-2014 20:34   (parte I) 
De aquellos veranos de mi niñez zafrillana,
tengo recuerdos indelebles.
La escuela era para mi una parte de mi casa;
no una segunda casa; era: parte de mi casa.
No era parte de mi vida, yo diría que era
como mi vida misma.
Me parecía un mundo fascinante, un encuentro,
que daba miedo a un niño tan pequeño;
un espacio mágico con elementos que eran familiares
pero a la vez únicos, como los pupitres.
Aquellos cuadernos, tamaño octavilla,
de pastas verdes y rotuladas: Cuaderno;
La tinta Fix, ¡Por Dios! que diluíamos en los tinteros blancos, de china (de porcelana blanca. No sabíamos que existía China);
Las plumillas de mojar con las que dibujamos nuestras primeras letras y un lujo...los colores Alpino




( ANTIGUA CAJA DE TINTA FIX - CON LA TINTA E INSTRUCCIONES DENTRO - AZUL-NEGRA - Botellas, Cajas y Envases - Cajas y Cajitas Metálicas)

Era para mi, que era tan pequeño, un mundo desconocido.
Las mesas colocadas en secciones:
Unas a la derecha del maestro bajo las ventanas;
otra fila de ellas a la izquierda de la mesa del maestro y, atrás,
colocadas transversalmente, nosotros: los más pequeños. 
Eso era una Escuela Unitaria de niños.
Hacía frío en invierno y con una estufa que daba más humo que calor
pasábamos los días escolares; ahora recuerdo, como si no fueran a terminar nunca;
como si no fuéramos a ir a ninguna parte.
Sin embargo, no recuerdo, muchas ocasiones en las que el silencio y el murmullo,
las risas calladas y los otros, nos hicieran estar más vivos, aunque pareciéramos dormidos. Ir a la escuela, que eran bajar las escaleras y pasar al lado del mechinal, eran mis momentos sociales.
Ser hijo del maestro y tan pequeño no era cómodo, ni tampoco era fácil tener amigos.
De hecho, recuerdo una infancia solitaria y estrictamente familiar; de paseos con mi padre o con la hija de Isabel y con mi hermano Fernando, cuando abría el tiempo.
íbamos a: El molino de agua donde se molía el trigo para producir harina y "salvao" (Que era lo que comían los gorrinos de cada casa) y recuerdo poner la mano para tocar la harina recién molida que estaba fría y suave; y el olor que desprendía, ahora es como si me viniera a la nariz: Humedad, madera y harina recién molida, todo junto; o también a la fuente del "Tío Peseto" o las "eras" de los alrededores.


Fuente del Tío Peseto en la actualidad

El nogal cerca de la fuente y del Molino


Ruinas del Molino de agua






Vista de Zafrilla

Lo que era mi casa y la escuela. 
Ahora es el Ayuntamiento.

En aquel entonces, nos mandaba el Gobierno una mantequilla
de no sabía qué país, para que nos quitáramos el hambre
de la tarde; y más adelante, años después, un queso naranja
que venía en latas ¡Ah! y también leche en polvo.

Y esto es lo que no he olvidado y quiero contar.
Eloy, un chico que era mayor que yo,
y que creo era hijo del carpintero,
una tarde me regaló una paleta, hecha por él,
para untar la mantequilla en el pan.
Lo recuerdo con sus pantalones cortos de pana negra
y una especie de chaqueta con chaleco abajo y camisa.
Se acercó callado, era muy callado siempre,
y me la dio en la mano.
Puedo decir que sin verme la cara, me supongo,
lo que llaman ahora "ojiplático".
Pasé mis dedos por la hoja que estaba pulida;
tenía la punta redonda y el puño,
un poco más grueso y redondeado del tamaño de mi manita.
Es un recuerdo indeleble ese momento.
La olí y olía a madera de pino
y lo miré con enorme agradecimiento.
Ambos estábamos con la cabeza agachada.
Igual no dijimos nada, como hacemos frecuentemente los hombres.
Alguien, de lejos, podría recordarle la imagen el cuadro de los trabajadores
del campo a la hora del Ángelus, de Millet.

Pero sin llegar a tanto, aún, mi corazón
recuerda ese regalo como un don inesperado
...y sigo agradecido a mi amigo Eloy.



© GatoFénix



© GatoFénix - Zafrilla II (Continuación y apéndice)

Publicado el 11-09-2014 13:08


Estos olmos los plantamos a la entrada de Zafrilla, las alumnas  y los alumnos 
en aquel entonces. La misma edad tenemos.


Hay dos olmos a la entrada del Zafrilla
que tiene mi edad aproximadamente.
Los plantó mi padre con los alumnos de la escuela,
esos que están con él en la foto de blanco y negro.
Plantó dos árboles, tuvo cinco hijos y le faltó escribir un libro,
aunque todo lo llevaba en la cabeza.
Por eso, en su memoria, tengo la obligación moral
de dejar constancia de sus enseñanzas
y parte de su historia porque son las raíces de la mía
y de la de algunos de vosotros..(refiriéndome a sus alumnos)

© GatoFénix

PD: Debo añadir que dos días después empezaba la Feria y un "insigne" hijo de Cañete hizo el Pregón.
Lo encontré colgado en el Facebook, por el mismo sujeto que me borró un mensaje aclaratorio de otro anterior, porque debe ser" el puto amo".
En él aparece una referencia a mis padres.
Ambos, después de once años de trabajo de maestros en aquella aldea
y en aquellas condiciones, son mencionados como... mi madre hacía la comida y mi padre, no he encontrado el significado de lo que le llama,
pero suena a insulto, por lo que parece que viene de entonces todavía el odio.

Ya, ni muerto respetan, ni honran su memoria la gentuza.
Este "ínclito" pregonero, no me ha contestado al correo que puse en su página.
Le he dado unos días pero debe ser que se tiene que asesorar o solicitar del argumentario de los de siempre.
Él no sabe nada de mi padre, porque no estuvo allí.
Todo se lo han contado, como se hace en estos días con la historia, con todas las historias.
Y se oculta aquello que no conviene que se conozca
o se queman documentos que los pueden inculpar.
No creo que haya documentos de aquella época.
Ni si hubo una denuncia a los que mandaban entonces por algún tejemaneje.
Sólo sé que a raíz de aquello que no existirá, aquel año (1955) les dieron a cada vecino 500 pts. de una tala de pinos.
Era mucho dinero para entonces y digo yo ¿Cómo no se contó eso en el pregón de este insigne pregonero?
¿ Y por qué ese año se pago esa cantidad y nunca antes, y que yo sepa, nunca después?
Claro había pocas personas que supieran escribir y ya no digo redactar algo.
Tal vez ni se atrevieran a hablar.
Y digo yo ¿ cómo puede ser que las historias se repitan y manden los que mandaban y seamos los perdedores siempre los mismos?
Lástima de gentes que siguen o ignorantes o acobardados.

Tengo pendientes un par de visitas, de agradecimiento y de cariño.
Quería hacer unas fotos a mi antigua casa, pero ya me han dicho que no queda nada de ella; pero cuando no quede nadie de quienes nos quisieron ¿para qué ir?

Así son las cosas.
Tercas como ellas solas, que diría un manchego.
Un manojo de vividores que flotan en cualquier sustancia y circunstancia.
Trabajan de mamporreros en cualquier régimen político.
"Hacen a pluma y a pelo"
Son ellos los que hacen que este y otros pueblos maravillosos, se vayan consumiendo en la miseria que transmiten, hasta desaparecer, para luego reaparecer con otra identidad que nada tiene que ver con su esencia.
Un parque temático.
También menciona, "el insigne cohete", en su Pregón, a mi amigo Eloy, para decir de él que no sacó ni el Certificado de Escolaridad.

Yo no lo sé, porque me fui antes de que terminara el periodo escolar, pero puedo decir que me encantaría abrazarlo porque su corazón era de "Doctor Honoris Causa en Humanidad y Generosidad".
Qué le vamos a hacer, parece que todo vale para arrancar unas risas al respetable. Tipo Wayoming
Pero mira por donde esto que escribo lo leen hasta en Australia y en Japón y en Estados Unidos y el México y en Argentina y no les va a caer bien este Pregonero de las Ferias de S. Agustín en Zafrilla: D. Miguel Romero Saiz, el 25 Agosto 2014
¡Va por ti, papá! ¡Va por por ti, mamá!


156 - Sobre el mar...gaviotas.

 



Sobre el mar
siempre hay gaviotas
cuando podemos oler la tierra;
cuando casi, llega a nosotros.
Hay marinos que perdieron la vista
de tanto mirarlas...cuando el Sol las recortaba,
como si en el pergamino del cielo quedara
un vacío infinito,
lleno de nada:
de nuestros insulsos deseos 
de hombres comunes y desnortados:
Mirando nuestro ombligo
© GatoFénix


01 marzo 2022

155 - Era en 2011 y meditaba sobre la moto...


Este montaje se hizo con fotografías del verano. (Nota del autor) 
 
Era 2011 y cuento mi vuelta en moto.
Salir envuelto en la mañana
a lomos de un sueño plateado,
rumoroso o rugiente, pero siempre suave:
Es mi segundo regalo.
Voy en el presente,
asombrado, sin sombra;
El cielo está lleno de rebaños de ovejas
en hileras diagonales paralelas;
ovillos de lana de nieve a la izquierda;
olor de escarcha a la derecha;
escarcha brillante,
luciendo arco iris en cada descuido.

Un patito, un lago y dos soldaditos de plomo.

El cielo sale por donde puede
y se muestra como una cúpula
cubierta por un fresco pompeyano.
Hoy toca vuelta: Blanco y azul celeste.

Un garabato, un giro y dos palotes.

En la cabeza, un cuento y
un manojo de preocupaciones
se van cayendo de la moto
según avanzo en el revoltijo de las sensaciones.

Un ganso impresentable se se está yendo,
una hucha vacía y dos fusiles con bayoneta, deja.

Hay poco trafico esta mañana,
algunos vuelven de los curros y el confeti.
Quizás no sepan que es un hermoso día,
nuevo y deslumbrante, y se han creído,
que todo sigue igual que anoche.

Mamá pata, un ovillo de lana
y dos agujas de hacer punto.

Llegando a Sacedón daré la vuelta - pienso -
y en pasando la presa quedará el reverso;
un abismo a la izquierda, y a la derecha
una ladera cubierta de pinos piñoneros.

Un palomo cojo, un huevo y dos antenas.

El viaje; en un suspiro, delicioso;
el Sol asoma recién afeitado
apartando la espuma de su cara
de un manotazo y me calienta un trocito de cara,
el resto del cuerpo se siente tranquilo, encapsulado.

Un pato , una naranja y dos palillos chinos.

Con el sol arriba y a la espalda,
entre las curvas, me encuentro jugando
con mi sombra; ora está a mi lado,
ora la persigo; a veces a mi izquierda,
con la linea blanca en la cabeza,
a veces flaneando sobre las rocas,
justo a mi derecha.

Unas curvas, un círculo y dos paralelas.

Arriba está Horche, pegado al cielo;
atrás queda Tendilla, ajena a esta fiesta.
Unas curvas y en el llano te avisan que te moderes,
estamos cerca de una estación de AVE
que no le veo pueblo, aunque se llama Yebes.
Sí, tiene andenes
como en los espagueti *güésteres.

Una gallina, una gallinaza y dos palos del gallinero.

Rozamos Guada, seguimos;
el tiempo se condensa,
aumenta el tráfico.
No hay tiempo de pensar en otra cosa
que en llegar saludable y tranquilo a casa:
ya no hay cuento.
La cruda realidad del Corredor,
del Henares, claro,
me deja sin letras el poema.
Y se me viene un cuento...
Va a ser el año del conejo... de Alicia
en el País de las maravillas:
- ¡No hay tiempo!¡Ni hay tiempo!
- ¿Recuerdas?
Queda inaugurado, con este primer viaje
el año:
Dos mil once, este uno de enero.
Os deseo:
Una paloma, un nido y dos ramas de olivo.

© GatoFénix 
(Que añora esos viajes de primero de año y que volveré a hacer cuando sea posible)

154 - Volví a nacer el 2 de marzo 2018.

 

Vino una paloma a la ventana de mi habitación de hospital.

El Hospital bajo un ArcoIris precioso.

Pues así quedamos tras el accidente.
Este casco cumplió su función con creces


!Que pena, por Dios, "gatete"!
¡Qué pena si hubieras muerto,
y no volvieras otra vez!
¡Mi niño!¡Mi pobre motero y solitario, niño!
De siempre "liebre" del 51, según los chinos,
con el alma encogida al encontrar
"hombres de escopeta y perro"... en la vida.
Alma libre, de "liebre", sensible y temerosa.
Temerosa de encontrar armada:
con pana y botas;
chaleco y canana;
gorra de camuflaje,...
la zafiedad.
¡Vade retro...!
¡Peligro en el área!

¡Que pena, por Dios!
Conejito de oro, sin alas de plata,
pero, siempre que puede, sobre dos ruedas.
Bien calzado para disfrutar por lo negro.
Son ya medio millón de kilómetros por carreteras
trazadas en los paisaje de España,
haciéndose hueco,
como empujando las cunetas para fuera,
con los colores de cada estación del año...
Dejando, no obstante, que nos invadieran los olores
de cada sitio y momento, tierra y vegetación,
por lo que, aun con los ojos vendados,
sabríamos por donde transitamos
con nuestra cabalgadura.

¡Pobre GatoFénix! si no hubieras vuelto
de ese lugar, detrás de la luz, y sintiendo
una paz indescriptible.
Si no hubieras vuelto de la muerte
de ese día lleno de diluvio y oscuridad...donde
tremendamente solo, no hallé más cobijo
que en mis rezos a aquellos en los que creo profundamente
y que sin pizca de vergüenza menciono y agradezco,
aunque sea objeto de medias sonrisas.

¡Pobre de mi! Porque de mi hablo.
De ese pequeño "gato" que de salir una y otra vez a flote,
desde sus cenizas; nominé como Fénix, añadiendo:
"Por la Gracia de Dios", que "al César lo que es del Cesar
y a Dios lo que es de Dios".
Dios al que , humildemente sirvo, dando clases, dibujando,
diseñando, escribiendo (cuando puedo)
inventando cosas, siempre copiando las soluciones
de la Sagrada Geometría Divina que todo lo contiene
y que todo es una manifestación de ella.

Saliente el invierno pasado, dos de marzo; 
Casi me acabo con él.

No sé cuántas "vidas" le quedarán a este ser,
de las siete, que dice el dicho, que tiene el gato.
Cuántos renacimientos de Fénix, hasta quedar
en gato muerto, como cualquier mortal,
como en esta ocasión.
Igual que ese pobre animal
de pelo negro y blanco que vi ayer sobre el asfalto.

Tal vez, murió atropellado al intentar, cruzar mirando al frente,
absorto en su objetivo y sin mirar a los lados...
como nos pasa ahora a todos que nos inunda completamente
nuestro pensamiento o nuestro mundo interior o nuestro vacío
y otras veces estamos abducidos por el móvil...
ajenos al exterior y que nos enajena tanto que nos puede pasar
lo que a este gato de hábito dominico... y todo el conjunto
nos atropella y nos mata.
Debo felicitarme, por tanto bien.
Aunque no sepa el motivo.
Creí que todo estaba concluido...
y estuve en paz yo no sé el tiempo.
Pero hube de volver inerme
fijo en la luz del techo de la ambulancia.
Y supe quien era y el número de mi mujer
para que la llamaran...
aunque recuerdo que me despedí
y quedaron sentadas en el sofá de casa.
Luego vino todo "el después", once meses al lado del dolor.
Mucho tiempo solo, viendo las cosas con claridad,
sin engaños de falsas apariencias.

Una nueva gestación sin el vientre de mi madre, 
para volver a la vida.

Hace unos días volví a montar en moto para ir a Brihuega.
Y...No era otra vez.
Fue algo diferente, pero parecido "a la primera vez";
cuando pasé de la Vespa a la BMW R100RS.
Mi corazón latía entonces más deprisa por el miedo
y los pocos años.
Ahora, volvía, incrédulo y prudente sobre otros huesos,
con otra vida.
Como si fuera en un tiempo prestado...
para no se qué, si no es que sea
para contarlo y dar testimonio.
Porque, realmente...
Todo ha cambiado, y es:
"Distinto".
Verlo es una dolorosa bendición.

© GatoFénix (Sólo cuatro años después y solo)



El ArcoIris sobre el Hospital de Alcalá de Henares

https://draft.blogger.com/blog/post/edit/1224079020870778041/7762126189396616613


© GatoFénix 

- Soliloquio - A punto de cumplir un año el 2 de marzo

Publicado el 20-02-2019 18:12

Última revisión el 15 de septiembre de 2025

© GatoFénix 


153 - Amado Dios

 😇



Hoy: Querido Dios.

En tiempos de confusión nos parecemos a una madera
de los barcos de antaño,
que después de un naufragio, por tempestad o por guerra,
siempre lleva a alguno de nosotros abrazándolo
con ambas manos a la altura de la axila derecha.
Exactamente, en ese momento, caemos en la cuenta
de nuestra pequeñez física.
Algunos, seguro que optan por dejarse morir en el sueño mortal;
ateridos de frío y de abandono hasta de si mismos.
Otros, como Judá Ben-Hur, en el cine,
por una fuerza que no sabemos su procedencia
deciden luchar y hasta rescatar a otros.
Nadie sabe el porqué de esa locura.
Ni el Capitán de la Galera Romana
desde sus creencias y valores, lo entiende.
Era su fe.
Ese arrebato de locura humana, que ya sea por odio, o por amor.
(cosas espirituales ambas)
Nos hace que entendamos que no somos lo que parecemos.
Y ahí aparece: "Dios"
El Dios de cada uno según su cultura,
pero que siempre es Algo que no se puede entender
con esta mente, aunque fuera brillante.
Porque Dios la trasciende y nos rebasa el entendimiento.
Y diría más, se dan la mano el odio y el amor
como las caras hermanas de un "Denario".
Opuestas: Sí, pero en la misma pieza.
Al Amor a Dios sólo lo entiende el corazón
una vez que, por Su misma Gracia,
te quita una venda de los ojos del alma
si gritas como Bartimeo:
 «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!»
Y Jesús dice:
«Recupera la vista, tu fe te ha salvado» .
y como el ciego de Jericó: 
Ves.
Todo el tiempo posterior, el ciego siguió a Jesús
cantando sus alabanzas.
Como hace, Carlos Cifuentes, músico extraordinario y 
compositor de esta pieza que interpreta
con su violín.

© GatoFénix




Parece que interesa.

814.- Hoy toca pedir ayuda al Cielo...¡Ánimo Dani, y resto de seres! Dios os acompaña esta tarde.

  Esta mañana al levantarme: Luna poderosa....Bella. Hice mis oraciones y me dije: !Vamos al tajo! Era una "lámpara hermosa"... qu...